CABALGA A PELO

Hubo críticas y aplausos. Gritos y denuestos. Golpes y uno que otro beso, con motivo de una pintura en Bellas Artes, donde Zapata monta, desnudo, un equino.

Muchos se preguntaron quién es el personaje. Por ello. vale la pena hablar del prócer. 

Emiliano Zapata nació en el estado de Morelos, México, en 1879 y falleció asesinado a balazos en 1919. 

Sus principios estuvieron basados en la búsqueda de la justicia social, la igualdad, la libertad y la democracia.

Como quiere para los compatriotas el señor de las mañaneras. Y que, como Benito Juárez, hoy vive en Palacio Nacional:

Lo indispensable es que todos nos sintamos resueltos a defender el interés común y a rescatar la parte de soberanía que se nos arrebata.

Emiliano fue como general uno de los líderes militares más importantes durante el periodo de la Revolución Mexicana.

Como Francisco Villa.  

Villa y Zapata entraron juntos a caballo con sus hombres al zócalo de la ciudad de México en 1914.

Así mismo, ha sido considerado todo un ícono del movimiento de la lucha campesina con su famoso lema ¡Tierra y Libertad! 

Luego del compendio que nos narró José Antonio Aspiros Villagómez te presentamos frases célebres.

Tierra y libertad

La tierra es para quien la trabaja

El que quiera ser águila que vuele, el que quiera ser gusano que se arrastre pero que no grite cuando lo pisen.

El burgués, no conforme con poseer grandes tesoros de los que nadie participa en su insaciable avaricia, roba el producto de su trabajo al obrero y al peón

Quiero morir como esclavo de los principios, no de los hombres.

La ignorancia y el oscurantismo en todos los tiempos no han producido más que rebaños de esclavos para la tiranía.

Muchos de ellos, por complacer a tiranos, por un puñado de monedas o por cohecho o soborno traicionan y derraman la sangre de sus hermanos

Si no hay justicia para el pueblo, que no haya paz para el gobierno.

Ruego a usted y a todos sus secuaces se dirijan a la cabeza y no a los pies para arreglos de paz.

Aguardamos la hora decisiva, el momento preciso en que los pueblos se hunden o se salvan.

¡Libertad, Justicia y Ley!

A mí me persiguen por el delito de querer que coman los que siempre han tenido hambre.

Mejor morir de pie que vivir toda una vida arrodillado.

Somos partidarios de los principios y no de los hombres.

La paz sólo puede restablecerse en base a la justicia, por palanca y sostén la libertad y el derecho y por cúpula de ese edificio, la reforma y el bienestar social.

Cierto. Tienen razón.

Lo indispensable es que todos nos sintamos resueltos a defender el interés común y a rescatar la parte de soberanía que se nos arrebata.

Y aún tenemos de otros.

Con calma y nos amanecemos, nos diría quien ya saben.

Carlos Ravelo Galindo

craveloygalindo@gmail.com