EMULADORES
Si juzgamos sabiamente comprobaremos que los presidentes municipales son una copia al carbón del presidente de la República. ¿Por qué decimos esto? Pues simplemente por los comentarios siguientes. Primero: lo que a simple vista se advierte es el total divorcio de los ediles con la sociedad. Segundo: hacen lo que se les pega la gana y no lo que el pueblo les demanda. Tercero: no reconocen sus desaciertos aunque estos estén causando serios daños a los diferentes sectores de la sociedad. Cuarto: gastan por gastar miserablemente los recursos de los contribuyentes. Quinto: no escuchan a los regidores como tampoco el primer mandatario escucha a los diputados de oposición. Total, que son tantas las similitudes que sin buscarlas encontraran muchas más nuestros queridos lectores. Y si esto es válido con mayor razón lo es con relación a los gobernadores. Entonces nuestras esperanzas de que mejoren las cosas en los próximos años son mínimas en tanto los gobernadores y el presidente de la República no pongan el ejemplo que les dé autoridad moral para exigirles el fiel desempeño de sus obligaciones, no solo voluntariamente contraídas, sino hasta arrebatadas a otros candidatos mediante promesas e incentivos al voto. ¿Qué hacer? A nuestro juicio, por lo pronto no nos queda más que seguir y seguir insistiendo y que cada vez nuestras insistencias sean de mayor número de ciudadanos y ciudadanas deseosos del tan anhelado cambio.
La Redacción