CHIRIGOTEANDO
Es un hecho de que siempre y en todas partes han existido gente buena y gente mala y gente mediocre: tantita mala y tantita buena. A mi juicio, ésta también puede ser peligrosa. ¿Por qué? La experiencia nos confirma que de la gente mala, si no queremos ser malos siempre trataremos de alejarnos, pero de la gente mediocre sin ningún temor aceptamos su compañía, aunque cualquier descuidito nuestro lo pueda aprovechar para salir con las suyas dañando a los buenos, aunque esto no es muy común, al parecer, suele suceder. Bueno, lo que quiero decir es que todos estamos obligados, (independientemente de que la gente buena sea más numerosa o no), a buscar siempre formar parte de la gente buena. Esto trae, como todos sabemos numerosísimos beneficios para la sociedad entera. La gente buena de lo primero que disfrutará es de su paz mental y alegría espiritual, elementos invaluables y que nadie se los podrá turbar. Por otro lado, a la gente mediocre o mala viendo las notorias ventajas de los buenos, no dudamos que querrán hacerse buenos también con la seguridad de que disfrutarán de las ventajas de las cuales goza la gente buena. Si aún la gente que no es mala, pero tampoco lo es suficientemente buena, no debe desmayar en su búsqueda cotidiana de formar parte, no solo de la gente buena, sino de la mejor y hasta de la excelente.
ESTA
es nuestra vocación que debemos asumir y actuar consecuentemente, en lugar de quejarnos en todo y por todo de lo malo que nos rodea y de culpar a otros: al gobierno, a nuestros vecinos. a nuestros jefes laborales y autoridades, sin reparar ni detenernos un momento a la sana autocritica. Cuando nuestra madurez ciudadana nos reclame por no haber aprovechado cada uno de los minutos de nuestra vida en este ejercicio, ojalá que no sea demasiado tarde y nos tengamos que arrepentir. Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ, TRABAJEMOS Y OREMOS POR LA JUSTICIA y hasta la próxima CHIRIGOTEADA, Amigos: [email protected]