CHIRIGOTEANDO
CHIRIGOTEANDO
Algo muy raro ha pasado en el caso de la adolescente Alondra; omito el relato de los detalles del acontecimiento que ha llenado de indignación a la opinión pública por la serie de violaciones a los derechos humanos y los procedimientos en la aplicación de la justicia de esta inocente. Sin embargo de este tan lamentable caso debemos de sacar varias lecciones que eviten en un futuro se repitan casos similares. Como todos sabemos, Alondra no es el único caso, es seguro que tampoco lo será el último. Entonces, lo urgente es una muy exhaustiva revisión de procedimientos, costumbres, hábitos y leyes relativos a la impartición de la injusticia en todo México.
PRIMORDIAL:
En efecto, es de suma importancia y primordial un verdadero cambio de 360 º, en materia de impartición de la justicia, en tanto no haga esto el Estado todos estamos expuestos a sufrir lo que acabamos de presenciar en Alondra, aunque sea solo por una semana. Es inaplazable un estudio muy profundo que incluya las condiciones de las instalaciones en las que jueces, auxiliares, secretarías, en suma todos los empleados tienen que trabajar: hacinamiento de gente como de archivos, expedientes, oficios, etc. Estoy seguro que nadie podrá decirme lo contrario: incomodos, pésimamente amueblados, equipos obsoletos, muy deficiente alumbrado, personal descortés, salvo raras excepciones. Empezando con el muy mal pagado personal por lo que en muchas veces se ven obligados a pedir y aceptar del público la consabida mordida sin la cual no mueven ni un solo dedo.
Aunque a decir verdad ministerios públicos, jueces, auxiliares, secretarios y algunos más que se me escapan por el momento, solo si de por medio hay algún arreglo económico avanzará el trámite en cuestión. Total, los lugares en los que supuestamente, en las condiciones actuales se imparte la justicia, son lugares muy parecidos a la antesala del infierno. Bueno, me imagino porque a fuer de decir la verdad aun no conozco ese lugar de tormentos sin fin, pero vaya, sí conozco las Agencias del M.P. en Naucalpan, el tristemente Palacio del Terror comúnmente conocido como Barrientos y quienes han sido huéspedes en este lugar afirman que el infierno se queda corto, salen admirando lo exuberante de la mente del hombre para crear crueldad sin límites.
DESAFIO:
Desafío es poco. La impartición de justicia, materia tan abandonada por todos los gobiernos a través de los años o por lo menos a través de dos siglos, es de suma urgencia reformar o por lo menos actualizar los códigos penales, el sistema penitenciario y la persecución del crimen. Esto, además de desafío es un auténtico imperativo y el más urgente en la actual administración federal reformadora. No existe un solo instante en el que no se esté violando todos los derechos del mexicano de una o de otra manera; por uno o por otro motivo; por uno o por otro servidor público. De no darle prioridad y reformarla de fondo, de manera integral con sus leyes reglamentarias debidamente estudiadas y sus códigos de procedimientos así como de mejorar notablemente los sueldos al personal debidamente capacitado, instalaciones adecuadas y amplias totalmente funcionales se seguirán multiplicando las Alondras, las Lilia Cacho, las Florence, las Polet y tantos y tantos que inocentemente reciben castigos, son privados de su libertad, torturados, violados, etc. Y en contra partida tantos y tantos criminales de coello blanco andan por nuestras calles muertos de la risa y, si por esas cosas raras de la vida caen en prisión, aquí gozan de todas las comodidades y lujos sin límite. Por si fuera poco les reducen la pena, los exoneran, Raúl Salinas de Gortari, entre otros. ¿Cómo lo ven?. Lo más preocupante, en este tema es que en cualquier chico rato podemos estar injustamente involucrados o bien cualesquiera de nuestros familiares, amigos y vecinos. Al tiempo.