IMSS CAMPEON ¿...?
IMSS CAMPEON ¿...?
At´n Sr. Armando Gordillo Mandujano
Mucho le agradeceré me dé espacio en su prestigiado periódico para manifestar el problema que, como muchos pacientes o sus parientes, sufrimos, no solo por el desabasto de medicinas que padece el Instituto Mexicano del Seguro Social, sino porque a este se suma la burocracia y los sistemas de control interno del mismo Instituto, desde mi punto de vista obsoletos para la situación de escasez actual.
El 25 de mayo pasado le fue recetado a mi hijo quien padece esquizofrenia: 5 cajas de Triflouperazina de 20 pastillas de 5 mg c/u, para ser tomadas 6 al día, la suspensión de una medicina para este padecimiento puede ocasionar que se presente una nueva crisis y sea necesario internarlo en el hospital de Psiquiátrico Morelos que le corresponde, con mucho mayor gasto para la sociedad, que el valor de los medicamentos.
No ha sido posible obtenerlos desde esa fecha, porque “el sistema no lo permite”, pues a pesar que en la farmacia del Hospital General de Zona No. 58 del IMSS me indicaron que, la Oficina de Abastecimientos del mismo Hospital, debe resolver estos asuntos y, conseguir el medicamento de algún modo, ahí me dijeron lo mismo: hábleme el próximo jueves a ver si ya llego.
El siguiente jueves que me presente personalmente, porque la comunicación telefónica es difícil y, el medicamento aún no había llegado, sugerí que me dieran el mismo, en otra presentación o, un vale para ir por el a “La Raza”, donde normalmente si lo tienen, o bien que me dieran la única caja que había en la Farmacia e ir por el saldo posteriormente.
En todos los casos, “el sistema no lo permite” ya tendría que ir nuevamente con el médico que expidió la receta para que la cambiara o, me diera un pase a La Raza etc.
Y es que la oficina de abastecimiento que, debe resolver en alguna forma el problema, aparentemente no tiene facultades para cambiar la receta, sustituirla, adquirir la medicina o dar un vale para otra clínica, tampoco para
solicitarla para que sea entregada a un empleado que fuera por ella al Centro de abastecimiento en Toluca.
Mientras el IMSS, no modernice sus sistemas, adecúe sus criterios al desabasto que padece y, elimine algunos controles excesivos, los pacientes y sus familiares tendremos a nuestro cargo estas deficiencias administrativas, con el consiguiente desgaste en tiempo y en lo económico y, lo que es peor, con repercusiones a veces irreversibles en la salud de los pacientes.
A T E N T A M E N T E
SALVADOR OTHÓN ÁVILA ZÚÑIGA