CHIRIGOTEANDO
CHIRIGOTEANDO
Los invito a que por un momento detengamos nuestra rutina y actividades diarias y ese momento lo dediquemos a meditar y reflexionar por todo el tiempo que sea necesario. Se trata de dedicarle un tiempo a nuestra patria, frecuentemente, un tanto olvidada por las grandes mayorías. Esto es un asunto muy serio y de capital importancia para toda nuestra sociedad. Se requiere, nada menos de tomar conciencia de lo que está sucediendo en todo México, al margen de las cifras de los discursos y de todas las declaraciones de nuestros políticos, que a toda costa insisten en presentarnos a otro país diametralmente distinto al nuestro. Nuestros políticos y sus beneficiados son los únicos que saben a ciencia cierta cuál es el móvil de sus mentiras y ocultamiento del estado que guarda la nación con relación a su economía, a la inseguridad pública, a la impartición de justicia, al monto actual de la deuda pública y privada, al número de personas desaparecidas, torturadas, ajusticiadas, levantadas; mujeres y niñas asesinadas, violadas, golpeadas, discriminadas, encarceladas injustamente. Ni siquiera en los millones de mexicanas y mexicanos hambrientos coinciden las cifras oficiales con las cifras del CONEVAL, qué esperanzas que algún día sepamos, a ciencia cierta, la realidad a cerca de la inocultable narco política. ¿Nos será posible saber en qué país está bajando la violencia? Porque lo que es en México, todos los que saben de estas cosas afirman que la delincuencia se ha visto agravar día a día muy lejos de ser controlada. Los únicos que saben las razones y motivos que los llevan a la opacidad total es la casta política; a la ciudadanía no le queda más que especular: quieren pasarse por inteligentes y hábiles para gobernar, o lo hacen aparentemente, bajo un clima de presión inconfesable o por miedo, a que los ciudadanos conozcamos la realidad mexicana, producto de la ignorancia oficial e inexperiencia de los gobernantes y sobre todo el altísimo grado de corrupción que los domina.
RONDA
Muy cerca de nosotros la muerte de la libertad de expresión. Con frecuencia nos enteramos que México ocupa los primeros lugares en cuanto a asesinato y desaparición de periodistas, debido al imperio de la impunidad y a la intensión gubernamental de acallar la voz ciudadana. Voz que los informadores pone a disposición de la sociedad. Posiblemente ésta es una de las causas principales de que el crimen se vea aumentado incontrolablemente. Qué la sociedad viva bajo una atmósfera de terror es muy grave pero, desafortunadamente, no deja de ser también muy grave y serio que esta violencia “in crescendo” momento a momento aleja las inversiones del extranjero y por otro lado también los inversionistas nacionales lo piensen dos veces antes de invertir en México por temor a la inseguridad y a la ola creciente de extorsiones. Por lo anterior, fácilmente se deduce que empezar a crear un clima de paz y de seguridad es uno de los grandes imperativos para poder hablar del México en movimiento, del México competitivo, del México generoso y próspero que las mexicanas y mexicanos queremos y necesitamos. Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ, TRABAJEMOS Y OREMOS POR LA JUSTICIA y hasta la próxima CHIRIGOTEADA, Amigos: [email protected]