CARRERAS Y BRINCOS
CARRERAS Y BRINCOS
Con fotos, de qué año. Carreras y brincos. Caída del peso. Quieren distraer la atención. Con vanidad y soberbia, se olvidan del poder de la amabilidad que es capaz de arrasar con los malos resentimientos. No la conocen. Lo vemos y notamos cotidianamente con la juventud que permea en la política. Desde el número uno, en minúsculas, hasta el menos favorecido por el gobierno. O en los partidos políticos.
Pero también, aun cuando lo nieguen, viven del esfuerzo económico del pueblo, que les paga su sustento. Transitan en la ignorancia y presumen de la sapiencia.
Vemos hoy que en todos los grupos políticos sus jefes, hasta el momento, se convulsionan para obtener el mejor lugar. No para favorecer a la ciudadanía, sino a ellos mismos. Ni a sus correligionarios.
Hoy tenemos ejemplos.
El tricolor, escogió a uno, ni muy joven, ni tan viejo. Pero conocedor de lo que falta al país, Y sabrá enderezar, lo pedimos, lo que su “jefe”, no ha podido.
En el azul al menor de edad que no se cansa, como el otro, de ofrecer, ofrecer y ofrecer. Pero no entiende que ya nadie cree. Pero si se ríen de sus ocurrencias. Igual le sucede a los “amarillos”.
Carlos Ravelo Galindo