CHIRIGOTEANDO
CHIRIGOTEANDO
Es por donde se le quiera ver, un temor muy justificado el que los diferentes sectores de la sociedad estamos viviendo las 24 horas del día, desde hace, por lo menos, un poco más de 8 años, aunque a decir verdad a partir del año 2010, las fuerzas del mal se intensificaron notablemente, a tal grado que ya para el 2015 la situación se ha tornado sencillamente invivible. Y los pronósticos desafortunadamente, por el momento no son nada alentadores, sino todo lo contrario. Seguir con la esperanza puesta en la capacidad de las autoridades, por buenas que éstas sean, es una locura en el mejor de los casos y, en el peor una especie de masoquismo colectivo. Entonces, ¿qué hacer? La receta más fácil y eficaz es una muy buena dosis de fe, extremar las precauciones y orar permanentemente por todas aquellas personas que por diversas razones no tuvieron oportunidad de elegir el camino de la honestidad, de la honradez, en suma el camino del trabajo y del bien actuar en todas las circunstancias de la vida. Estoy seguro que mientras no nos decidamos a aceptar esta receta o algo similar, muy difícilmente podemos aspirar a vivir bajo una atmósfera de tranquilidad y paz. Esta receta con ser tan sencilla ha demostrado, a través de los siglos su eficacia a todas aquellas personas que con auténtica devoción la practican. Hagamos la prueba y veremos qué poderoso es el Señor.
ES
de lógica elemental el que en lugar de quejamos y lamentarnos por la alarmante y creciente delincuencia, culpemos al gobierno, a los cuerpos policíacos y hasta nuestros hermanos narcos del crimen organizado y de todos los males que nos aquejan. Confío que estén de acuerdo conmigo que no es sensato esperar soluciones que vengan de fuera o que por obra y gracia del Espíritu Santo bajen del cielo. Definitivamente, nos tiene que costar y a veces hasta muy caro el disfrutar de la mejor manera de vivir, tal como todos lo deseamos vehementemente. Ojalá, que cuanto antes comprendamos la necesidad que como sociedad tenemos la obligación de aportar en la persecución del bien familiar y, obviamente de toda la comunidad mexicana.
PARQUÍMETROS:
Vuelven con nuevos bríos el cobro a través de parquímetros. Ahora consistirá en 20 días de salario mínimo o lo que es lo mismo $1,400 pesos la infracción por no haber pagado a razón de 8 pesos la hora, ó 2 pesos la fracción de 15 minutos. Escoja: o paga 8 pesos o les regala al municipio 1,400 pesos. ¿usted elige? Mientras tanto insisto SI QUEREMOS LA PAZ, TRABAJEMOS Y OREMOS POR LA JUSTICIA y hasta la próxima, CHIRIGOTEADA, Amigos: [email protected]