CHIRIGOTEANDO
CHIRIGOTEANDO
En ocasiones anteriores he hecho algunos comentarios en torno a las opciones que, en mi juicio, bien podrían tomarse en cuenta en el momento de tomar la decisión de qué hacer con las 710 hectáreas, actualmente ocupadas por el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Una de estas opciones es basada en el criminal abuso que autoridades y desarrolladores de manera grosera han convertido la cuenca del Valle de México en una muy peligrosa plancha de concreto, sin siquiera asegurar a los futuros habitantes de poder garantizar el suministro del agua potable, y de la prestación eficiente de todos los servicios públicos requeridos. Pero ello, estoy seguro, es lo que menos les importa; el objetivo es muy claro: hinchar sus bolsas de dinero a costa de todos los flagelos que nuestras sociedades tenemos que sufrir, víctimas de la voracidad de unos cuantos individuos carentes de la mínima conciencia. Para contrarrestar esta enorme mancha urbana, propongo las siguientes
OPCIONES:
La réplica de la grandiosa ciudad que maravilló a los conquistadores, según relatos de don Bernal Díaz del Castillo y de don Hernán Cortés. Estoy cierto que esta reconstruida gran Tenochtitlan será un muy importante atractivo turístico para nacionales y extranjeros. Imagínense el reencuentro con una parte de nuestro glorioso pasado a 500 años de su absurda destrucción. Ver los templos, los palacios, las pirámides, los personajes de aquellos tiempos reproducidos por los mejores artistas actuales. Para la actual generación como para las futuras será, también, una manera de conocer mejor nuestro origen, de entender nuestro presente y de esperar un México orgullo legítimo a nivel internacional y desde luego de mexicanas y mexicanos. Esta opción, como con claridad puede verse, será una importante fuente de empleos, de ingreso de divisas, de aumento cultural al alcance de los diferentes sectores de nuestra sociedad.
OTRA :
Quedó dicho ya que la desbocada ambición de malos mexicanos nos han destrozado ecológica mente y están acabando con las pocas áreas verdes y bosques que aún nos quedan; el colmo de nuestras, dizque autoridades y fraccionadores es que ni los cerros los respetan. Bueno, mejor dicho malo ¿por qué no destinar esas 710 hectáreas a bosques con árboles que llegado el tiempo puedan convertirse en madera de pino, de cedro, de oyamel, etcétera? Buscando siempre que además de ser lucrativo, sirva como productores de oxígeno, de refugio de aves y de fauna pequeña, así como de esparcimiento de la gente, con lagos y lanchas, con truchas y otras especies comestibles. Sin olvidar, reservar espacio para la producción de hortalizas y legumbres. En suma, se trata de que por ningún motivo el ex AICM (cuando lo sea) se permita que caiga en manos voraces que lo convierta en unidades habitacionales, residencias de políticos y de potentados o en fraccionamientos populares. Estos los tenemos de sobra con su cauda de conflictos de toda índole: altos índices de delincuencia, calles y avenidas en tinieblas y totalmente destrozadas, escasez de agua potable, recolección de desechos, insuficientes centros escolares, principalmente de educación media y superior de categoría, pésimo transporte y mil cosas más.
VOTOS:
Miguel Ángel Manera, la semana pasada declaró que el destino del AICM tan pronto como deje de serlo, se convertirá en lo que el pueblo del DF decida y para ello se realizará una consulta ciudadana para conocer su opinión y se respetará cualquiera que ésta sea. Habida cuenta que todos los municipios conurbanos serán afectados de una o de otra manera si la respuesta popular no es la acertada. Debemos unirnos y elevar nuestros más fervientes votos porque si no resulta ninguna de las expuestas en párrafos anteriores no vaya a resultar que la gente pida más varilla, más concreto, más contaminación, más conflictos, más, más , más y más. Finalmente hasta convertirlas en milpas, sería mil veces mejor que convertirlo en áreas habitaciones. Mientras tanto si queremos la paz trabajemos y oremos por la justicia Y hasta la próxima CHIRIGOTEADA, Amigos: [email protected]