“LA DESAPARICIÓN FORZADA, ALARMANTE” FRAGMENTO
“LA DESAPARICIÓN
FORZADA, ALARMANTE”
FRAGMENTO
“La CIDH constató en terreno la grave crisis de derechos humanos que vive México, caracterizada por una situación de extrema inseguridad y violencia; graves violaciones, en especial desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y tortura; niveles críticos de impunidad y una atención inadecuada e insuficiente a las víctimas y familiares. El efecto de la violencia y las violaciones a los derechos fundamentales es especialmente grave y desproporcionado sobre personas en situación de pobreza, migrantes, desplazados internos, mujeres, niños, defensores y defensoras de derechos humanos, periodistas, pueblos indígenas, entre otros”, dijo.
Acompañada por el primer vicepresidente del organismo, James Cavallaro; los comisionados Felipe González, Tracy Robinson y Rosa María Ortiz, la experta refirió que la condición por la que atraviesa
México se debe a la “situación estructural que padece desde hace décadas”. Recordó que se cumple el 47 aniversario del 2 de octubre de 1968. “La masacre continúa hasta el día de hoy en la impunidad, sin un número final, mucho menos una identificación individual, del total de personas que fueron ejecutadas o desaparecidas en ese contexto”.
Luego de visitar el Distrito Federal, Coahuila, Guerrero, Nuevo León, Tabasco y Veracruz, la presidenta de la CIDH comentó que las voces de las víctimas apuntan a que la procuración de justicia en México es una simulación.
Al presentar las observaciones preliminares detalló que “la magnitud que tiene la problemática de la desaparición de personas en México es alarmante”. Mientras que la violencia contra familiares de víctimas y defensores de derechos humanos “es ejercida con el objetivo de silenciar las denuncias y el reclamo de verdad y justicia”.
En ese sentido, Rose-Marie mencionó que, de acuerdo con los testimonios que recabaron durante su estancia en el país, “la violencia y el amedrentamiento buscan acallar las voces que más necesita México”, y que la falta de acceso a la justicia creó una situación de impunidad de carácter estructural.
Señaló que casos como Tlatlaya y Tanhuato, preocupan a la CIDH al ver que los testimonios e indicios sugieren que fueron casos de ejecuciones extrajudiciales.
“La CIDH constató una profunda brecha entre el andamiaje legislativo y judicial, y la realidad cotidiana que
viven millones de personas en el país. Una y otra vez, en todo el país, la CIDH escuchó de las víctimas que la procuración de justicia es una simulación”, reiteró.