CHIRIGOTEANDO
CHIRIGOTEANDO
Ya es motivo de dar pena el escuchar las voces de las más diversas personalidades tanto del mundo político, industrial, financiero como intelectual y hasta de los diversos ciudadanos comunes y corrientes, en suma: se puede decir que en realidad el clamor general de todo México es la falta de confianza en su presidente y en las instituciones que integran el gobierno de la república. Como todo mundo sabe puede dar origen a varias situaciones que en nada benefician al pueblo mexicano, sino todo lo contrario; para los gobernantes pienso que es muy difícil hablar y hablar a sabiendas que no son escuchados o por lo menos sus declaraciones no son tomadas en cuenta y, para quienes tienen que decirlas como para quienes tienen que escucharlas son tiempo perdido y motivo de burlas y hasta de albures, de insultos a través de las redes sociales y de pancartas entre otros medios.
OJALA:
Solo quedara en estos inconvenientes, pero para infortunio de México, a nivel internacional como dentro del país, es tomado como un país fallido. Tal vez esta opinión tan generalizada para unos no les diga nada, pero para todas aquellas personas que vivimos interesadas en lo mejor para nuestra patria nos preocupa demasiado. ¿Qué podemos hacer, como sociedad, para revertir tan perjudicial desconfianza? Solo se me ocurren dos cosas: que don Enrique y sus colaboradores hagan sus tareas con seriedad y que se acerquen a la ciudadanía, que la escuchen en sus demandas y las ejecuten con oportunidad. Urge terminar con las simulaciones y ocurrencias sin sentido. Esto mismos exigiría yo a los 32 gobernadores y a sus colaboradores locales. Una de las actitudes oficiales que más irrita a la gente es, sin duda, el total divorcio entre autoridades y pueblo. Este ha agotado todos los recursos a su alcance para hacerse oír y aquellos en todas las instancias y en los tres niveles permanecen con lujo de prepotencia, sordos, ciegos y mudos y no pasa nada más que ejerciendo los presupuestos únicamente para “tapar el ojo al macho” y la mayor parte para sus bolsillos. Mientras esta situación no sea corregida por los gobernantes y funcionarios no saldremos adelante. ¿No cree usted? Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ, TRABAJEMOS Y OREMOS POR LA JUSTICIA Y hasta la próxima CHIRIGOTEADA, Amigos: [email protected]