LA LIBERTAD DE EXPRESION, CADA VEZ MAS AMENAZADA, EN MEXICO
México retrocedió en 2013 cuatro lugares en el Índice de Libertad de la Prensa Mundial, elaborado por el grupo Reporteros Sin Fronteras (RSF), para ubicarse en el puesto 153 sobre 180 países, en una lista que es encabezada por tercer año consecutivo por Finlandia -seguida por Países Bajos y Noruega- y en la que en sus tres últimos escaños corresponden a Turkmenistán, Corea del Norte y Eritrea.
En su informe, la organización explicó que “el elevador número de periodistas y netizens (ciudadanos que informan a través de Internet) asesinados en el curso de su trabajo 2012 (el año más mortífero registrado por RSF en su recuentro anual) naturalmente tuvo un impacto significativo en la clasificación de los países donde esos homicidios tuvieron lugar”, sobre todo en Somalia - que retrocedió once lugares para ubicarse en el puesto 175 - en Siria, que se mantuvo en el lugar 176, en México y en Pakistán, que perdió ocho escaños y está en el número 159 de la lista.
Reporteros Sin Fronteras expuso en su capítulo sobre México, actualizado en junio de 2013, que nuestro país “es uno de los más peligrosos para los periodistas. Son amenazados y asesinados por el crimen organizado y funcionarios corruptos con impunidad. El clima resultante de temor conduce a la autocensura y socava la libertad de expresión”.
Impunidad
Asienta que las investigaciones policiales y judiciales sobre la muerte y desaparición de periodistas a menudo son cerradas muy rápido o quedan paralizadas por procedimientos burocráticos abrumadores. “La impunidad - insiste- también se debe a la colusión entre el crimen organizado y las autoridades políticas y administrativas, que han sido corrompidas e incluso infiltradas por los carteles en todos los niveles”.
El documento añade que las radios comunitarias sufren constante acoso y dice que la independencia y transparencia de los medios es socavada por los estrechos contacto entre la prensa y políticos.
“El panorama también se caracteriza por la falta de pluralismo, con Televisa y Televisión Azteca reteniendo 90 por ciento de las concesiones de televisión abierta y de paga”, puntualiza.
El Financiero