CHIRIGOTEANDO
El grave problema es precisamente que no hay quien ponga un poquito de orden y que sea capaz de hacer respetar nuestras leyes. Un país sin orden y sin autoridad de inmediato se convierte en un auténtico caos donde nadie es respetado y mucho menos es capaz de hacerse respetar. Entonces, pues, reina la más absoluta tiniebla convirtiendo en el más completo desorden todo donde nada es posible entender y, mucho menos, que se tenga a la mano los elementos necesarios para la productividad y la competitividad en todos los campos y en todos los niveles. Ya sabemos de sobra que lo que acabo de decir no es ninguna noticia y ni algo agradable, pero considero imperioso denunciarlo cuantas veces sea posible, con la esperanza de que en una de tantas empecemos a ordenarnos.
LA GANA:
Tristemente, pero la realidad es que todos hacemos lo que se nos viene en gana, no importa la calidad ni la importancia del asunto de que se trate, ni tampoco lo elegante del establecimiento, de antemano puede usted estar plenamente seguro que le saldrán con alguna mamufada, si bien le va. Sí, es absolutamente caótico lo que nos sucede en México, todo mundo andamos por nuestro lado haciendo lo que creemos que debemos hacer y en la forma que lo debemos hacer. Mientras no controle la sociedad esa costumbre tan generalizada, no podemos aspirar a un poco de orden, sino que lo más seguro, es que cada vez sea más complejo este caos en el que estamos inmersos. Usted amable lector: ¿Podrá echarnos la mano con alguna sugerencia para iniciar una campaña en pro del orden, del respeto y de la sana convivencia? Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ, TRABAJEMOS Y OREMOS POR LA JUSTICIA Y HASTA LA Próxima CHIRIGOTEADA, Amigos: [email protected]