CHIRIGOTEANDO

CHIRIGOTEANDO
AMIGOS
Del serrano y legendario municipio, Chinculhuag  llegan a esta columna muy alentadoras noticias, como resultado de la reciente visita de SS Paco, y gracias al acercamiento a la Virgencita de Guadalupe, promovido por el Papa, los chinculhuageños  en un arranque de piedad guadalupana y conmovidos por sus inspiradores mensajes, se han decidido a ya no mortificar al Tlatoanito exigiéndole la reparación de los socavones de todas las calles, ni tampoco exigirán  un servicio digno de limpia y de recolección de los desechos y, mucho menos le quitaran el sueño al gran jefe ante la demanda generalizada de mayor vigilancia policiaca en todo lo que se dice Chinculhuag, y ni por un alumbrado público sin fallas. Ya no hará falta, puesto que Chinculhuag es un pueblo de conversos a partir de la visita papal. Todo esto está muy bien, pero sin duda, lo más relevante  es que finalmente el corrupto sindicato que por décadas represento el coco del tlatoanito en turno, se enderezo totalmente y ahora sus líderes manejados y controlados por su dueña, perdón por la familia Wagkon, al fin entendieron que los sindicatos deben de tener como finalidad el proteger y servir a los trabajadores y, no ser utilizados para presionar a las autoridades en demanda de dinero y de mayores prestaciones, con el pretexto de mejorar a las familias de sus agremiados. Por primera vez en la historia de Chinculhuag se ven líderes, trabajadores sindicalizados y de confianza, con autoridades  en perfecta armonía y con la mayor eficiencia: todos como un solo hombre buscando en todo momento y en todo terreno con tal entrega, el máximo bien de toda la comunidad sin distingo alguno. Empresarios, políticos, directores, funcionarios y hasta el más modesto de los barrenderos chinculhoageños  aquí son tratados con toda dignidad  y con sueldos justos de acuerdo a la capacidad y entrega de cada empleado. Ya no se registran despidos injustificados ni nada que se le parezca.  Por último, aun no se perdía el eco de la última palabra de SS. Francisco,  cuando Chinculhuag ya estaba convertido en un remedo del paraíso terrenal. ¿A poco no desearía  usted, para Naucalpan la suerte de Chinculhuag?
ERUVIEL:
Sr. Gobernador Eruviel Villegas: con el respeto que se merece y en nombre de buena parte de la opinión pública  de la entidad que usted gobierna, más bien desgobierna, le pido por su madrecita santa que se acuerde usted de poner atención a una de sus grandes responsabilidades, como sin duda lo es la impartición de justicia y el sistema penitenciario. En cuanto a la impartición de justicia, desde siempre en esta entidad parece que se ha especializado en caer en los peores excesos, situación que se ha visto agudizada en los últimos 10 años, dado el incremento de la delincuencia y del crimen organizado y no ha hecho usted nada como de seguro casi la totalidad de sus colegas gobernadores. Esta absoluta falta de atención a tan importante tema en la cotidianidad ciudadana a decir verdad, ya no tiene madre y ni abuela. Sería muy provechoso que usted, en persona se diera una vueltecita por el tristemente famoso Barrientos. Todo puede ser menos oficinas, en donde diariamente atienden a cientos o miles de ciudadanas y ciudadanos de todas las condiciones socioeconómicas y de todas las edades, incluyendo ancianos y discapacitados de la manera más incómoda y aguantando tratos hasta groseros, horas y horas de pie, bajo la inclemencia del clima, aunque el tramite sea de lo más sencillo,  los MP y demás funcionarios se dan el lujo y se divierten buscando en que se entretienen en vez de atender con diligencia a los que hemos tenido la mala suerte de caer en sus dominios: juzgados diversos,  agencias del ministerio público, sala de peritos, etc.
CALVARIO:
En efecto, resulta un verdadero calvario y hasta muy peligroso el tener que escalar un verdadero cerro. ¿Por qué si este fue el único sitio, no lo demolieron como, lo están haciendo con el cerro de enfrente? ¿A quién se le pudo ocurrir la peregrina idea de construir instalaciones, dedicadas a proporcionar dizque justicia al público en  general, en un cerro? Estoy seguro que solo un descerebrado y que además se quedó con la mayor parte de su costo para sus cacahuates a cambio de darles en la madre a ciudadanas y ciudadanos; a discapacitados y ancianos; a obesos y normales de ambos sexos. Más de 60 escalones nos obligan a subir por unas escaleras con muy alto peralte y demasiado empinadas. Y, cuando finalmente llegamos a la mesa “x” a esperar hasta que se les pasea el alma para atendernos y sin donde sentarse, porque generalmente las pocas sillas destartaladas se encuentran ocupadas. Es tal la cantidad de papeleo y de paquetes desnudos recargados contra los muros y sobre el piso; escritorios confundidos con cajas de cartón repletas que impiden que las personas de edad avanzada podamos apoyarnos en los escritorios: v. gr: mesa 1 ante acusatorio, primer piso. La licenciada titular de esta mesa, me hace esperar una hora y no me atiene, pues solo llego a su escritorio para avisar que ya se iba a comer. Cuando le pedí que me atendiera me contesto: ¿tu trabajarías a la hora de tu comida? Lo cierto es que tampoco trabaja en horas hábiles.
PENITENCIARIO:
Qué útil sería si los gobernadores en sus respectivas entidades tuvieran la ocurrencia de darse una vueltecita por sus reclusorios. Estos son y deben estar bajo vigilancia y control del gobierno estatal, así como su mantenimiento y con las instalaciones adecuadas y con todas las medidas higiénicas y de seguridad. La ausencia de este control hace que las cárceles se conviertan en todo, menos en centros de rehabilitación social de los reclusos. Prueba de ello es la masacre que recientemente se registró en la prisión de Topo Chico, en Nuevo León. Qué sano sería si lo ocurrido en Topo Chico sirviera de referente para las 32 entidades y también para las prisiones federales. Fugas de cautivos, asesinatos, suicidios, tráfico de armas, de drogas, extorsiones, violaciones a todos los derechos humanos, violaciones sexuales y todo tipo de abusos a internos y en contra de sus familiares y, lo que sin duda es lo peor, grupos de presos se han apoderado del control y manejo y los llamados   custodios solo son muy buenos para cobrar sus sueldos y recibir sus participaciones de los líderes criminales. Obviamente, una institución de rehabilitación social con tanta corrupción no es más que el reflejo de la corrupción que invade desde el gobierno federal, los gobiernos estatales y desde luego tristemente a la sociedad mexicana, salvo muy raras excepciones . ¿No cree usted. . .? Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ, TRABAJEMOS Y OREMOS POR LA JUSTICIA y hasta la próxima CHIRIGOTEADA, Amigos: [email protected]

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