¡QUE SUERTE DE PERRITOS!
¡QUE SUERTE DE PERRITOS!
Apreciable Lic. Gordillo: Después de desearle que este año 2016 esté lleno de salud, trabajo y éxitos para usted y su equipo, le expongo un caso preocupante que ojalá tenga a bien mostrarlo en su prestigioso periódico “Ecos”.
Soy una vecina de Los Alamos y seguido vamos al centro comercial “La Gran Plaza”, que se encuentra en la Avenida Lomas Verdes. De seguro que usted la conoce, un lugar agradable para comer el fin de semana en familia en sus buenos restaurantes, para entrar a las tiendas con artículos para todas las edades, o para comprar un helado y ver a los jóvenes paseando con la novia o entrando al cine.
Ya hace como un año aproximadamente una tienda para mascotas rentó un local en este centro comercial y aparte de los artículos para animales, hay peluquería y un sin fin de cosas para mascotas.
Lo que no entiendo es por qué si llevan a su perrito a que le pongan vacunas, a que lo bañen, a que lo perfumen, etc. etc. etc., lo tienen que andar paseando por el centro comercial, cosa que no sucede en Plaza Satélite, donde también hay una tienda grande de mascotas, o en La Cúspide, o en Echegaray, donde llevan a sus perros a que les hagan esos servicios, pero nunca paseándolos por los pasillos o los restaurantes, aunque lleven correa.
Esta vez que fui con mi familia, fue un día antes del Día del Amor y la Amistad, así que había mucha gente paseando con sus perros, comiendo con su perro al lado, en la tienda para mascotas con sus perros y el centro comercial olía raro, ¡en serio!!!, yo no sé si era porque había mucha gente o muchos perritos, pero ya me ha tocado estar en Plaza Satélite con mucha gente y no huele igual y mil disculpas si con mi plática se molestan algunas personas, pero les pido que por favor no se den por aludidos, solo estoy contando y es solamente mi opinión.
Total que este día estábamos esperando a una amistad cerca del café Starbrucks y una pareja con su hija y con su perro, estaban viendo a ver en qué mesa sentarse y la verdad que yo volteaba a ver a la señora y al perro y mi mirada le molestó y me contestó mal, yo solamente le dije que yo pensaba que iba a entrar con todo y el perro y ella me contestó que si lo hacía “QUE”, yo solamente terminé diciendo que allí no era parque y mi hija me pidió que mejor me callara y lo hice porque no sabíamos qué más me podría alegar la dama.
Yo platiqué con una persona que atiende un local sobre esta situación y me comentó que muchos de los que rentan (y bien que les cuesta el lugar!), están en desacuerdo con que los perritos deambulen, pero que la Dirección, que lleva el manejo de este centro comercial les dijo que si los clientes no se quejan, entonces no hay nada que hacer.
Yo entiendo que ahora las personas en vez de hijos, tienen a sus perros y los adoran y que bueno que los animalitos encuentren mucho amor y si hay restaurantes que permiten que también estén los perros, claro al aire libre, todos tenemos nuestra forma de pensar muy particular, pero que acaso también en el Estado de México tenemos que adoptar esta costumbre??, ¿por qué?
No sé qué se pueda hacer, en serio, pero le agradecería mucho que pusiera mi sentir en el “Ecos”, pues yo sé que hay personas que piensan como yo, porque ese centro comercial nos queda cerca de la casa, es bonito, tranquilo, con gente “bien” y ahora………con perros.
Muchas gracias por su fina atención , le mando un saludo y mi deseo de que siga usted estando al frente del “Ecos” por muchos años.
Dianaluz Gallardo M.
¡QUÉ SUERTE DE PERRITOS!