CHIRIGOTEANDO
CHIRIGOTEANDO
Es ciertamente un grave problema para el INE y sobre todo para los partidos políticos, seleccionar a los candidatos. Digo lo anterior, porque como todo mundo sabe, la violencia en vez de amainar, momento a momento aumenta, y lo peor es que con mayor virulencia y con el mayor descaro invade a todos los círculos sociales el crimen organizado y, de manera muy alarmante, a los políticos no podía dejar a un lado lo que ha originado el nuevo término “narco política.” Si en las elecciones del año pasado se vio tantos casos con evidentes indicios del apoyo personal y económico, a cambio de que una vez en el poder se vieran obligados a dar todas las facilidades y toda la impunidad necesaria para facilitarles sus actividades ilícitas en contra de la salud y de la seguridad para toda la sociedad, pero eso sí, muy redituable para los sufridos políticos.
ESPERANZA:
Después de haberse sentado en la silla municipal, lo único que desea y necesita el J'tatik de Chinculhuag es una buena dosis de calma y una larga ausencia de disputas, de vengancillas, de protestas, de inconformidades sin razón, de plantones y de ponerle piedritas en los calcetines por parte de grupos antagónicos y por algunas tribus de su propio partido, para dedicar toda su capacidad y su ingenio en gobernar con eficiencia, honradez y sobre todo con los chinculhuageses y para los chinculhuagenses, tal como siempre debe ser, sin embargo, al cruzarse elementos nocivos del partidazo que solo luchan con todas sus mañas para despojar a Chinculhuag y a todos los municipios que caen en sus garras, la suerte de los pueblos cambia. Pero en honor a la verdad, esto también ha sucedido en todo lo ancho y largo del territorio nacional y, para nuestra mayor desgracia les diré que no existe un solo partido político mexicano, que haya logrado el poder municipal, estatal o federal que no caiga en la más brutal corrupción para quienes el deporte favorito es desfalcar, engañar, simular. Vaya, robar a costa del hambre de más de la mitad de familias mexicanas. No debemos perder la esperanza que la hora de Chinculhuag ha llegado; en gran parte depende de cada uno de los chinculhagenses que a partir del pasado 1 de enero participemos en acciones de gobierno buscando en todo momento la plenitud del bien común, y exigiendo a J`tatik que cumpla con sus deberes, que no se deje convencer de elementos de muy dudosa solvencia moral y profesional, que se olvide de los recomendados y de los amigos. Muy sano seria que prescindiera del señor Francisco Santos Arreola, antes de que vaya a echar a perder más sus buenos propósitos y su administración y con ello corra el riesgo de perder el premio de ser reelegido en el 2018. Concedámosle, por lo pronto, el beneficio de la duda. Pero no dejemos de exigirle que gobierne al sufrido municipio orgullosamente llamado Chinculhuag de Juárez. Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ, TRABAJEMOS Y OREMOS POR LA JUSTICIA y hasta la próxima CHIRIGOTEADA, Amigos: [email protected]