CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE MUNICIPAL DE NAUCALPAN DE JUÁREZ.
CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE MUNICIPAL DE NAUCALPAN DE JUÁREZ.
Señor Edgar Olvera:
Sirva la presente para felicitar a los miembros de la corporación de Tránsito en el Municipio. Han hecho una estupenda labor al poner orden en las avenidas principales en el municipio. Particularmente en avenida Lomas verdes y en el Cruce de Camino Real de San Mateo. Con un poco de tiempo inclusive pudiéramos ser todos gente más civilizada y proactiva para disminuir el tráfico innecesario producto de la imprudencia o el egoísmo con que manejamos todos.
El motivo de la carta es para hacerle un llamado. La elección que usted gano el año pasado tuvo que ver con dos asuntos que están vinculados entre sí. La corrupción gubernamental y la inseguridad.
El legado de corrupción y de inseguridad que recibió es evidente. La policía que usted recibe viene de perder a sus mandos por actos de corrupción. Por participar en actos criminales, por clonar patrullas, por vender las plazas a los cadetes nuevos, por extorsionar personas. En pocas palabras por trabajar para criminales.
Cada vez huelen más las calles a Marihuana Sr. Olvera. Cada vez más puede uno ver a gente tomando en la calle, visite La Tolva, Visite el Molinito. Los asaltos en Lomas Verdes, en Satélite son con mayor violencia.
¿Pondría en sus manos la vida de un ser querido? ¿Cree que la policía obedezca su mandato? ¿No cree que haya bandas criminales que gocen de protección en Naucalpan? ¿No cree que sepan en la corporación quienes y como venden el Crystal?
La base de una relación política, es la confianza. Su Gobierno no goza de confianza, no por su gestión, sino por las malas prácticas que heredó de los presuntos delincuentes que le entregaron la gestión. Esa mala reputación cruza todas las áreas de gobierno. Tiene el apoyo ciudadano para cambiar de dirección. Es más, usted recibió ese apoyo más por esta circunstancia que por cualquier otro motivo.
Es urgente demostrar que no hay impunidad y que la corrupción no será una práctica habitual de su gobierno. Le urge a Naucalpan una policía en quien confiar. Separar a los malos elementos cuanto antes. Dejar las estructuras policiacas y administrativas intactas sería tan costoso, que difícilmente permitirían que terminara el trienio el mismo Presidente Municipal.
Atentamente
Pablo Gabriel Santillán Torres Torija