CHIRIGOTEANDO

Con respeto pero también con toda mi amistad, me permito transmitirles, no una idea nueva, ni tampoco una noticia como las que nos dan todos los días y a cada momento. En esta ocasión y, espero que lo haga cuantas veces lo considere oportuno, mi mensaje va encaminado a una cultura de paz, habida cuenta que ya se nos está pasando el tiempo y que si bien, nos ha faltado el contacto con  agrupaciones que trabajan en este mismo sentido, la verdad es que siento que no le han dado la debida difusión o quizá se debe a que somos de cabeza dura. No importa, dicen por ahí que tanto va el jarro al agua que al fin se rompe, y esto es precisamente lo que a través de esta columna quiero intentar desde hoy. Razones sobran para hacerlo: no podemos seguir viendo de que manera avanza la inseguridad, la violencia se enardece por momentos y el crimen sanguinario  no cesa de practicar cada vez mayor crueldad en contra de nuestras hermanas y hermanos mexicanos, solo por este dolor y por los ríos de sangre que están tiñendo de rojo el suelo patrio es más que suficiente para lanzarse, a como dé lugar, a unirnos a  la Cultura de Paz promovida por SOMOS MEXICO, hasta donde estoy enterado a diario se adhieren en grupos y en forma personal, como lo ha hecho recientemente El Consejo Ciudadano de la Ciudad de México. Coincido totalmente que en la medida que estas agrupaciones se desarrollen y todos nos convenzamos de su efectividad, más pronto de lo que nos imaginamos podremos gozar de una vida segura, en paz y en armonía, tal como todos lo soñamos, no solo en nuestra patria, sino también en todo el mundo donde pongan en práctica la CULTURA DE LA PAZ.

MANUEL:

Yo pienso que no hay un solo mexicano de más o menos edad que no conozca alguna parte del bello estado de Veracruz; su gente tan hospitalaria, vive con alegría y siempre dispuesta a ayudar a quien lo necesita y se le acerca en demanda de auxilio. Esto no quiere decir que no existan algunos rumbos donde la vida no vale nada. Ejemplos mencionaré Omealca, entre Córdoba y el puerto y por el norte la zona de Alto Lucero, en ambos rumbos prácticamente se exterminaban familias enteras, a veces por rivalidades sin importancia. El resto del estado,  como en cualquier otro, la situación es similar, se dedican a cualquier cosa, menos a perseguir a periodistas hasta ejecutarlos como ha venido sucediendo durante los 6 años del des gobernador Cesar Duarte de Ochoa, pues como no queriendo, en promedio se han echado a tres periodistas por año. El más reciente, Manuel Torres lo asesinaron el pasado fin de semana en el cumplimiento de su oficio que eficientemente desempeño durante muchos años y en diversas actividades. Desde esta modesta columna elevamos nuestros votos más fervorosos por su descanso eterno y por la resignación de su familia ante tan irreparable pérdida. Asesinar a un comunicador es asesinar parte muy importante de la sociedad misma que se quedará sin recibir la información y sin a quien acudir a que haga escuchar su voz, sus inquietudes, sus protestas e inconformidades; es en efecto, un gran vacío el que se abre  frente a una buena parte de la comunidad y desde luego frente al periodismo. Descansa en paz Manuel, que las autoridades correspondientes veracruzanas se pongan a trabajar para dar con los responsables lo más pronto y les apliquen acertadamente la justicia, ésta tan huraña en estos tiempos.

DESESPERANZA:

Los hechos que se han suscitado en el Estado de Tamaulipas son verdaderamente de tomarse muy en cuenta, tanto por las autoridades como por la sociedad; más que por la sociedad por las autoridades, quienes tienen la sagrada obligación de mantener la seguridad y el orden en todo el territorio nacional y bajo cualquier circunstancia que se presente. Por lo oído, visto y padecido por el pueblo tamaulipeco, en este Estado todo puede haber, mucho menos el ambiente propicio para desarrollarse las elecciones el próximo 5 de junio. Hay que tener presente que ya hace 6 años en estas mismas circunstancias mataron al candidato y después tuvo que salir al quite el hermano, el actual gobernador. A decir verdad, no ha cesado ni un solo día, desde ese entonces sin que se registren, balaceras, muertos y heridos en diversas ciudades; secuestros, desaparecidos empezando con los dos más recientes gobernadores, priistas de corazón y narcos de profesión. Con esos antecedentes ¿cómo tener la esperanza de que se desarrolle en paz y en orden los comicios próximos? Es evidente que no es a través de los ejércitos ni de las armas como esta entidad se va a pacificar, como tampoco el resto del país; se requiere de medidas muy serias y estructuradas por verdaderos expertos y experimentados, no hacerlo es casi como amafiarse con quienes a como dé lugar tratan de impedir la realización de tan importante práctica e indispensable para la incipiente democracia mexicana, como sin la menor duda es elegir a los gobernantes y representantes populares.

REFUGIO:

Más vale tarde que nunca dicen nuestras abuelitas, y tienen toda la razón. Con verdadero beneplácito me enteré, en días pasados que el gobierno de la Ciudad de México, mediante la inversión de 8 millones de pesos adaptará el hotel Buenavista para dedicarlo como albergue para las personas en calidad de calle. Por lo pronto serán 20 familias las primeras en disfrutar de dignas instalaciones. Empezaran con darles un lugar donde vivan, recibirán los alimentos y simultáneamente les buscaran trabajo para que tengan los recursos para vivir y  cubrir una cuota simbólica como renta de la habitación. Esta acción es de suma importancia y de una urgente práctica de humanidad que tanta falta nos hace a la hombres. También, don José Ramón Amieva, titular de SEDESOL, ya  está proyectando construir otro edificio con capacidad de 120 familias con la misma intención: de dar vivienda a las personas y familias que nada tienen y que se han visto en la necesidad de utilizar las calles por habitación. Hacemos votos porque estos proyectos se realicen sin ningún contratiempo o, que no vaya a resultar algo a que se quieran cobrar con votos, como suele suceder con bastante frecuencia. ¿No cree usted? Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ, TRABAJEMOS Y OREMOS POR LA JUSTICIA y hasta la próxima CHIRIGOTEADA, Amigos: [email protected]

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