TERRENO PELIGROSO
Apreciable señor Gordillo: Con profunda tristeza le escribo, por lo que estamos viviendo cotidianamente. Todos los día tenemos las desagradables noticias de linchamientos y venganzas de ojo por ojo y diente por diente y lo más lamentable es que esto suceda en el Estado de México, Cuautitlán, Tlalnepantla, Naucalpan, etc... por Dios que está sucediendo, ¿qué hacen las autoridades que gobiernan? Se pavonean con su frase predilectica "llegaremos hasta las últimas consecuencias" y de ahí no pasan sus gestiones, pero en concreto nada más que promesas, para poder escalar otros peldaños en la política. Hemos pasado transiciones históricas terribles, para terminar tomando la justicia por nuestras propias manos, no es lo correcto.
Comprendo que en gran parte se debe a la ineficiente autoridad y a las débiles instituciones de justicia, pero en este país no avanzaremos en este contexto mientras no se haga una reforma en serio del código penal, porque las irregularidades son tantas que hay delincuentes que han estado 7 veces en el reclusorio y son puestos en libertad por inequívocas personas y tecnicismos que rayan en lo cómico, sin embargo a una persona lo meten a la cárcel por meterse a un huerto y robarse unas naranjas o a un niño que lo castigaron hasta sacarle sangre por robarse unos pedazos de pan de una tienda, porque tenía hambre esto hemos llegado a cometer, esas equivocaciones garrafales por la mala aplicación de la ley.
Señores no podemos culpar de todo a los delincuentes despierten a la realidad, el pueblo tiene hambre y mucha.
Estamos cayendo en estos errores pisando terreno peligroso, porque nos podemos equivocar y cometer injusticias y agravar más la situación de como la tenemos, México de alguna forma tiene que reaccionar y no permitir y facilitar a los gobernantes su trabajo, ellos tienen la obligación de procurarnos justicia correcta y expedita para todos los habitantes de este grandioso país dueño de una cultura milenaria y de gran tradición.
Atentamente
Rolando Soto U.