CHIRIGOTEANDO AMIGOS
Ciertamente, en muy pocas ocasiones como, sin duda, la que estamos viviendo actualmente provoca preocupación a todos los que de una o de otra manera nos vemos afectados con la realidad de la economía de México.
Empresarios y analistas coinciden en que aunque la gente del gobierno se afane en demostrar que económicamente a México le hacen los mandados, la mera neta es que está por demás en quiebra.
El dólar andará a finales del año en por lo menos 18.50 pesos y el ingreso interno bruto por debajo del 2%.
No hace falta ser un experto o tener una actitud hostil contra los hombres de las finanzas públicas; en cada momento podemos dar fe de la inflación, del decremento de las ventas, de lo raquítico de los sueldos y de las serias dificultades para encontrar un trabajo y éste pagado pésimamente.
A todo lo anterior debe agregarse el impacto que en los próximos días dejará sentir el tremendo gasolinazo y el alza del costo de energía eléctrica y del gas LP. Bueno, mejor dicho malo, total lo que debemos hacer en vez de denunciar es que con toda la fuerza de nuestro corazón nos hinquemos, pegar nuestras palmas en actitud de orar y darle gracias a nuestro querido gobierno porque si no fuera por él y sus atinadas y sabias medidas ya nos hubiéramos muerto de hambre o estuviéramos a punto de sucumbir, como lo está la gente de los estados de Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán, entre las demás entidades de la Unión.
TACOS:
Es, en mi juicio una verdadera vergüenza para el gobierno de México, que se le haga mas fácil aumentar descomunalmente los precios de los combustibles, en lugar de investigar hasta dar con los responsables de la delincuencia organizada que se dedican a la ordeña de los ductos por varios millones de litros que van a parar en manos de quienes les encanta comprar gasolinas robadas a mitad de los precios oficiales.
Y como esos comparadores pululan por donde quiera, también el número de los ordeñadores va en aumento.
Entonces, pues, lo más seguro es que los detestables gasolinazos seguirán para de alguna manera reponer lo que la delincuencia organizada extrae con la mayor tranquilidad de los oleoductos.
Al fin que los consumidores: automovilistas, transportistas, industriales y empresarios y consumidores en general que nos lleve el tren hasta la lejana China, mientras los hombres del gobierno se echan sus tacos de lengua muertos de la risa.
Lo que nos debe consolar, si es que esto es posible, es lo que decían nuestros abuelitos: no hay mal que dure 100 años ni wey que lo aguante. Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ, TRABAJEMOS Y OREMOS POR LA JUSTICIA Y HASTA LA PRÓXIMA CHIRIGOTEADA,
Amigos; [email protected]