RESPUESTAS DIFÍCILES
Estimado Don Armando Gordillo M., le envío esta pequeña colaboración, para que en el caso que lo considere oportuno, pueda publicarla en su prestigioso medio. Como siempre, le agradezco sus atenciones y que Dios lo bendiga.
Muchas veces nuestros niños y jóvenes nos hacen preguntas sobre cosas que a veces no sabemos responder. Algunas de éstas preguntas son fáciles y otras, más complicadas. En esta ocasión, me gustaría dar respuesta a las siguientes: ¿por qué se suceden el día y la noche?, ¿por qué vemos siempre la misma cara de la Luna?, ¿por qué existen las estaciones del año?, ¿por qué no vivimos en otro planeta?, ¿qué tan grande es el Universo? y finalmente, ¿quién hizo el Universo?
La primera cuestión es fácil de responder, basta con referirnos al movimiento de rotación de la Tierra, es decir, al movimiento que realiza nuestro planeta al girar sobre sí mismo alrededor de su eje, de oeste a este y que dura 24 horas.
El día y la noche se suceden al pasar un punto sobre la Tierra frente al Sol y después ocultarse de él. En el caso de la Luna, siempre vemos la misma cara debido a que los movimientos de rotación y de traslación de este Satélite son casi simultáneos, es decir, tienen una duración similar, de poco más de 27 días, por lo que desde la Tierra se observa únicamente un hemisferio.
Si vamos a las estaciones del año, se incrementa la dificultad de nuestra respuesta. En principio, las órbitas de los planetas y por ende la de la Tierra, son elípticas, y el Sol ocupa uno de sus focos.
Asimismo, hay que considerar que el eje terrestre, que es la recta o línea imaginaria alrededor del cual la Tierra gira en su movimiento de rotación y en cuyos extremos se encuentran dos puntos llamados polos (polo Norte y polo Sur), presenta una inclinación de poco más de 23 grados respecto de la perpendicular al plano de la órbita terrestre.
De esta forma, debido al movimiento de traslación de la Tierra y por la inclinación del eje terrestre, se suceden las estaciones del año, las cuales se inician en fecha diferente en cada hemisferio.
Por ejemplo, cuando la Tierra se encuentra en uno de los extremos de su órbita, donde por la inclinación de la Tierra el hemisferio norte se encuentra más cerca del Sol, será verano en dicho hemisferio e invierno en el hemisferio sur y viceversa, cuando sea verano en el hemisferio sur será invierno en el hemisferio norte. Así, podemos ver situaciones sobre las que tal vez no habíamos reflexionado como por ejemplo, en el día de Navidad aquí es invierno y en Argentina es verano.
Con respecto a vivir en otro planeta, tiene que ver con las condiciones necesarias para la vida. La Tierra se encuentra a 150 millones de kilómetros (km) del Sol, es el único planeta en el Sistema Solar con agua líquida y posee una atmosfera rica en oxígeno y nitrógeno, lo que le permite tener una temperatura media superficial de 22 grados centígrados (°C).
En el caso de Mercurio, se encuentra a 58 millones de kilómetros del Sol y presenta grandes cambios de temperatura (+327°C de día y 183°C de noche), debido a que no tiene atmósfera, su cercanía con el Sol y su larga rotación, que dura 58 días terrestres.
Venus por su parte, si bien se encuentra más lejos del Sol que Mercurio, tiene una temperatura media es de +482°C y es homogénea en todo el planeta, ya que aunque su rotación dura 43 días terrestres, está rodeado de nubes de ácido sulfúrico que produce un efecto invernadero.
Asimismo, los planetas que siguen después de la Tierra tienden a ser más fríos entre más se alejan del Sol; Marte tiene un temperatura media superficial de 23°C, Júpiter 150°C, Saturno 150°C, Urano 210°C, etc.
El tamaño del Universo supone una pregunta que aún los científicos no han alcanzado a responder, pero en todo caso, trataremos dar una idea sobre su inmensidad. Los astros en el Universo se encuentran formando aglomeraciones llamadas Galaxias.
Nuestros Sistema Solar se encuentra en la galaxia denominada Vía Láctea, la cual se calcula que está compuesta por más de 100 mil millones de estrellas. Recordemos que las estrellas tienen luz y calor propios, como nuestro Sol. Ahora bien, las estrellas que componen la Vía Láctea efectúan un movimiento de rotación alrededor de su centro.
Nuestro Sistema Solar, que se encuentra a unos 28,000 años-luz del centro (año-luz es la distancia que recorre la luz en un año y es igual a 9.46 x 1012 Km), tarda unos 220 millones de años en dar una vuelta a la Vía Láctea, viajando a una velocidad de aproximada de 230 kilómetros por segundo. Por lo tanto una Galaxia por si sola es inmensa. ¡Y se estima que el Universo está formado por más de 100 mil millones de galaxias!
Llegamos finalmente a quién creó el Universo. Para ello, recurriremos al libro Manual de Urbanidad y Buenas Maneras -por cierto lectura muy recomendable para padres e hijos en esta época de pérdida de valores y buenas costumbres-, de don Manuel Antonio Carreno, quién al hablar de los deberes morales del hombre y en específico, de los deberes para con Dios, señala: “Basta dirigir una mirada al firmamento, o a cualquiera de las maravillas de la creación, y contemplar un instante los infinitos bienes y comodidades que ofrece la Tierra, para concebir desde luego la sabiduría y grandeza de Dios, y todo lo que debemos a su amor, a su bondad y misericordia.
En efecto, ¿quién sino Dios ha creado el mundo y lo gobierna, quién ha establecido y conserva este orden inalterable con que atraviesa los tiempos la masa formidable y portentosa del Universo, quién vela incesantemente por nuestra felicidad y la de todos los objetos que nos son queridos en la Tierra y, por último, quién sino Él puede ofrecernos y nos ofrece, la dicha inmensa de la salvación eterna?”.