CHIRIGOTEANDO
Por lo pronto, y esto si que duele y mucho, de resultar cierto que Miguel Angel Rubí (personaje muy conocido, en los círculos municipales, desde los tiempos de Azucena Olivares) aparece en la nómina secreta con muy buen sueldo y sin desquitar ni un solo quinto.
El tocayito del anterior, Miguel Angel Vázquez quién ocupara la Dirección de Desarrollo Urbano Municipal, ya no lo es, pero: ¿sabe qué? Su nombre no ha sido desechado de la nómina. Por su propio prestigio, Edgar debería investigar a fondo todas las fugas del erario bajo su responsabilidad a través del tesorero y del contralor; si estos funcionarios, como hasta ahora, continúan demostrado su ineptitud o complicidad, quiere decir que en la administración actual como en las anteriores, Naucalpan sigue atrapado en las redes de la impunidad y en consecuencia de la más tremenda corrupción, de nada sirvió el cambio de partido y que el edil anterior se encuentre tras las rejas por corrupto.
FRENAR:
Para nadie es un secreto que la delincuencia organizada no es ajena a las elecciones, como tampoco lo es en las cotidianas actividades políticas. No ha sido la solución combatirla con balas, visto de sobra está que la estrategia actual no soluciona el grave problema.
Entre otras ideas, nuestras autoridades deberían ir pensando ya cómo llegar a acuerdos con el crimen, como en gobiernos anteriores al 2006, a fin de que calmen tanta violencia e impidan continuar causando tanto dolor y muerte; tanto secuestro y tantas víctimas de las mafias de trato de personas, de tanta prostitución de niños, niñas y de adolescentes de ambos sexos. Por el otro lado, lo urgentísimo es frenar a como dé lugar que los carteles del crimen se sigan infiltrando en los tres niveles de gobierno.
Está visto, hasta la saciedad, desde 2006 que los ejércitos en la calle de bien poco han servido. A pesar de ellos las masacres, los secuestros, las extorsiones y toda suerte de crímenes se han venido incrementado, a tal grado que ya no sabemos los ciudadanos que hacer ni adonde vivir con algo de paz y seguridad.
SE ESFUMA:
Cómo la brisa de un atardecer de verano, se está esfumando en el ánimo de la ciudadanía la débil esperanza que teníamos en la capacidad y honestidad del señor presidente, Edgar Armando Olvera Higuera.
No es que sea un mal hombre, lo que seguramente a él le está pasando es que no ha sido capaz de resistir la presión que le origina sus compromisos políticos y su lealtad a sus amigos y parientes, quienes sin tener la mínima experiencia los ubica en puestos de gran responsabilidad y, por lo mismo con salarios muy altos, pero los resultados los tenemos a la vista: pésimos servicios públicos; destaca entre éstos: la inseguridad, seguramente porque el secretario particular del comisariado, Andres Rivero Castro, les quita las patrullas a los policías y se las da a los agentes de tránsito; ya sabe usted cómo se las gastan estos señoritos.
Mientras tanto, SI QUEREMOS LA PAZ, TRABAJEMOS Y OREMOS POR LA JUSTICIA y hasta la próxima CHIRIGOTEADA, Amigos: [email protected]