¡CUICOS...!
Nuevamente saludando al Sr. José Armando Gordillo Mandujano, a quien hace unos instantes le envié un mensaje; creo conveniente comentar los últimos sucesos de nuestra vida cotidiana en este hermoso país en que me tocó nacer y que agradezco infinitamente a nuestro creador.
Actualmente los políticos sobre todo, se conduelen del "artero ataque" a nuestras fuerzas armadas. Se olvidan que la obligación de nuestra milicia, es defender la soberanía nacional, y no andar de "cuicos" persiguiendo delincuentes y al crimen organizado (que como bien se ve), están más organizados que el propio estado; se olvidan de los desmanes que estos individuos cometen en contra de la población civil, violaciones a los derechos humanos, violaciones sexuales en contra de los civiles.
Quiero recordarles desde la Revolución Mexicana, que era el ejército quien cometía las peores aberraciones en contra de la población y más reciente, el caso Tlatlaya, y nadie me quita la idea que ellos tuvieron mucho que ver con la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, ya que el ejército cuenta con hornos crematorios y si no, recordemos Tlaltelolco.
Argumentan que las fuerzas armadas también tienen familia y me preguntó ¿y las víctimas qué?
Por otra parte a raíz del asesinato del Juez ocurrido en este hermoso Estado de México (el Estado de México, es un estado seguro: seguro que te asaltan, seguro que te secuestran, seguro que te roban, seguro que te matan), se está pidiendo "jueces sin rostro", seguridad personal, con cargo al erario.
Y allá nuevamente pregunto. ¿La población civil no tiene derecho a la petición de seguridad personal?.
Tengo entendido que los magistrados perciben un salario del orden de los 500 o 600 mil pesos mensuales. ¿Qué ellos no pueden pagarse su propia seguridad? o es como en la fiesta brava, maten al toro y el toro no puede matar a nadie.
Agradezco en forma anticipada si este artículo merece su atención, y posterior publicación.