LA VIOLENCIA CONCLUSION
LA VIOLENCIA…
CONCLUSIÓN
( ... ) Ser hoy verdaderos discípulos de Jesús significa también aceptar su propuesta de la no violencia. Como ha afirmado mi predecesor Benedicto XVI, "para los cristianos la no violencia no es un mero comportamiento táctico, sino más bien un modo de ser de la persona, la actitud de quien está tan convencido del amor de Dios y de su poder, que no tiene miedo de afrontar el mal únicamente con las armas del amor y de la verdad. El amor a los enemigos constituye el núcleo de la 'revolución cristiana'”.
( ... ) La Iglesia se ha comprometido en el desarrollo de estrategias no violentas para la promoción de la paz en muchos países, [mas] el compromiso en favor de las víctimas de la injusticia y de la violencia no es un patrimonio exclusivo de la Iglesia
católica, sino que es propio de muchas tradiciones religiosas, para las que "la compasión y la no-violencia son esenciales e indican el camino de la vida". Lo reafirmo con fuerza: "Ninguna religión es terrorista". La violencia es una profanación del nombre de Dios. No nos cansemos nunca de repetirlo: "Nunca se puede usar el nombre de Dios para justificar la violencia. Sólo la paz es santa. Sólo la paz es santa, no la guerra".
Si el origen del que brota la violencia está en el corazón de los hombres, entonces es fundamental recorrer el sendero de la no-violencia, en primer lugar, en el seno de la familia. ( ... ) La familia es el espacio indispensable en el que los cónyuges, padres e hijos, hermanos y hermanas aprenden a comunicarse y a cuidarse unos a otros de modo desinteresado, y donde los desacuerdos o incluso los conflictos deben ser superados no con la fuerza, sino con el diálogo, el respeto, la búsqueda del bien del otro, la misericordia y el perdón.
( ... ) Hago un llamamiento a favor del desarme, como también de la prohibición y abolición de las armas nucleares: la disuasión nuclear y la amenaza cierta de la destrucción recíproca, no pueden servir de base a este tipo de ética. Con la misma urgencia suplico que se detenga la violencia doméstica y los abusos a mujeres y niños.
( ... ) Jesús mismo nos ofrece un "manual" de esta estrategia de construcción de la paz en el así llamado Discurso de la montaña. ( ... ) Es el desafío de construir la sociedad, la comunidad o la empresa, de la que son responsables, con el estilo de los trabaja- dores por la paz; de dar muestras de misericordia, rechazando descartar a las personas, dañar el ambiente y querer vencer a cualquier precio.
( ... ) En el 2017, comprometámonos con nuestra oración y acción a ser personas que aparten de su corazón, de sus palabras y de sus gestos la violencia, ya construir comunidades no violentas, que cuiden de la casa común. "Nada es imposible si nos dirigimos a Dios con nuestra oración. Todos podemos ser artesanos de la paz"».