LA GOTA QUE VINO A COLMAR EL OCEANO DE IMPUNIDAD
Es tanta la indiferencia puesta de manifiesto por parte del Estado Mexicano, y tantas las constantes simulaciones que ya la sociedad, además de incrédula está harta, enfadada hasta la madre y, por si no fuera suficiente, está decepcionada de su gobierno y de sus instituciones.
Salvo uno que otro funcionario de alta jerarquía, la mayoría son una bola de ineptos, cínicos y corruptos empezando con el primer mandatario.
¡Y pensar que todavía lo tenemos que aguantar un año y medio más! Si en sus primeros años le valió pura madre los acontecimientos más dramáticos y dolorosos, registrados en todo lo ancho y largo del territorio nacional, como la desaparición de los 43 en la noche triste de Iguala, los 21 ajusticiados en Tlatlaya, las 72 víctimas en San Fernando, Tamaulipas, etc.
Las tomas clandestinas de energéticos en por lo menos 25 entidades desde el año de 2007 con la pérdida aproximada de más de 30 mil millones de pesos al año en perjuicio de PEMEX, y de no haber sido el asesinato de 4 militares, el pasado 2 de mayo, la rapiña de hidrocarburos continuaría impune y a lo grande, de seguro hasta con nuevas personas asesinadas.
La indiferencia y simulaciones son tantas, y éstas convertidas en la más criminal impunidad generadora de los continuos y de los más horrendos crímenes, los cuales, en su enorme mayoría los delincuentes sin la mínima investigación, qué de menos que vayan a ser objeto de las sanciones conforme el Código Penal vigente.
De Comisiones ya estamos hasta la madre; éstas no sirven más que de distractores y para hacerle creer a la sociedad que las autoridades cumplen con sus obligaciones, pero el hecho es que solo en lo que llevamos del 2017 se cuentan por millares las personas asesinadas, desaparecidas, torturadas, mutiladas; mujeres violadas, ultrajadas de mil maneras y finalmente descuartizadas .
Que solo en 4 y medio meses se haya registrado la muerte violenta de 7 comunicadores, (asesinados con la mayor crueldad) alguno de ellos en calles céntricas y bajo la luz del sol y otros en sus propias oficinas, ubica a México como país muy peligroso para el ejercicio del periodismo, sin lugar a dudas en el que el crimen organizado se ha empoderado de tal manera y se ha infiltrado en las esferas de los tres niveles de gobierno, por lo que el único estorbo a exterminar es la presencia de periodistas valientes, entregados a la información oportuna y veraz, aunque esto represente un inminente desafío a la muerte.
El artero asesinato del escritor y periodista de excepcional valor y de grandes méritos literarios, señor JAVIER VALDES CARDENAS, por muchos motivos fue la gota que vino a colmar el mar de la inseguridad, de la violencia, del miedo con el que nos han obligado a vivir criminales y las autoridades coludidas.
Elevamos nuestros más fervorosos votos para que la desaparición de la voz y la pluma de Javier sea el primer caso que no se quede perdido en la simulación, en la impunidad o archivado en una simple carpeta de investigación.
Por otro lado, también elevamos nuestras oraciones al Cielo porque pronto le llegue la resignación a todos sus familiares y el eterno descanso de su alma.
Así mismo ECOS y todo su personal se solidariza con todo el gremio.
La Redacción