Chirigoteando
En el quinto año de Enrique Peña Nieto, -debió haber sido antes-, pero como dicen los que saben: vale más tarde que nunca, ahora hacemos un alto en el camino, aunque esté bastante avanzado puede que sirva para algo todavía.
¿En qué estamos estancados, después de tantos discursos, de tantas reformas y de iniciativas de ley? Para intentar responder vayamos por partes:
¿han disminuido los indicadores de la violencia?
¿Hay cada vez menos delincuencia común?
¿Se han reducido los robos?
¿Se ha logrado proporcionar empleos a esos millones de jóvenes que no estudian ni trabajan o, por lo menos, se le ha podido recolocar en escuelas o centros educativos?
¿Hay más seguridad en las ciudades?
¿Hay menos secuestros?
¿Han bajado las cifras de ese maligno delito que es la extorsión?
¿Ha mejorado la enseñanza pública y hemos dejado de estar en el último puesto de la clasificación de la OCDE en ese renglón?
¿Hay un mejor ánimo social y los ciudadanos han desarrollado un ejemplar espíritu cívico?
¿Está más cohesionada la sociedad en torno a los valores morales y al concepto del bien común?
¿Hay menos inocentes en las cárceles, la justicia se ha vuelto más expedita y la celebración de los juicios es más transparente e imparcial con detenidos?
¿Son más humanas y adecuadas las condiciones en las cárceles?
¿Se ejercen los recursos públicos con mayor eficiencia y honradez?
¿Se castiga penalmente a todos los funcionarios corruptos?
¿Hay menos corrupción en el aparato del Estado?
¿Hemos logrado que los habitantes de las ciudades no tiren basura en las calles y que los viajeros no llenen los paisajes de la nación de desperdicios e inmundicias?
¿Ha aumentado la oferta de empleos dignamente remunerados?
¿Han cambiado las condiciones de vida de los pueblos indígenas?
¿Han mejorado substancialmente los salarios?
¿Ha disminuido la pobreza?
¿Se han elevado los índices de competitividad económica y de productividad industrial?
¿Hemos conseguido juzgar y encarcelar a un número mayor de asesinos?
¿Han bajado las escandalosas e inaceptables cifras de impunidad?
¿Tenemos a una policía científica debidamente formada para resolver los casos criminales sin incurrir a la muy sospechosa práctica de la CONFESION?
¿Contamos con cuerpos policiacos profesionales, capacitados y honestos para combatir a los delincuentes?
¿Hemos podido…?
No sigo, afligidos lectores, porque no quiero fomentar aún más el derrotismo nacional.
¡QUÉ PENA!
Qué valiente o qué ambicioso Alfredo del Mazo Maza, o qué ingenuo. Tal vez para aceptar una candidatura auspiciada por el partido institucional a estas alturas, quizá se requeriría hasta estar perturbado de las facultades mentales; y no solo él, sino también los candidatos de Nayarit y de Coahuila.
Si solo con decir milito en el pri o en cualquier otro partido ya debe ser motivo de pensarlo muy seriamente.
Por muchas razones: basta un análisis somero sobre los 9 ó 10 partidos existentes para concluir que ni uno solo vale lo mucho que nos cuesta su existencia, únicamente han resultado muy eficaces para enriquecer, a lo bestia, a sus dirigentes y traicionar al pueblo después de mantenerlo engañado para contar siempre con su apoyo, imprescindible para su supervivencia.
Más de 20 gobernadores acusados por haber dejado a sus estados en la miseria, con decenas de fosas clandestinas como es el caso del estado de Veracruz cuyo ex gobernador encarcelado en Guatemala.
Con Tomas Yarritu y otros en la cárcel, otros más bajo investigación gracias a la benevolencia del sistema y del manda más en turno.
El mismo Eruviel, si no fuera porque a tiempo se curó en salud nombrando su propio fiscal con 7 años de permanencia para estar bien blindado contra las asechanzas de los demonios de la oposición.
¿Frente a tanto ladrón priista a la vista, quienes se atreverán a emitir su voto a favor de Alfredo, en el estado México, en Nayarit y en Coahuila a favor de los candidatos del pri?
Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ, TRABAJEMaOS Y OREMOS POR LA JUSTICIA y hasta la próxima CHIRIGOTEADA, Amigos: [email protected]