ALIANZAS:?
No escapa de mi intelecto aceptar que es una tarea muy ruda y muy difícil de alcanzar, pero cuando existen motivos en los que está en juego el cambio de uno de los sistemas políticos más corruptos del mundo y por encima a través de casi nueve décadas ha demostrado fehacientemente que ha sido incapaz de gobernar para el pueblo y por el pueblo y en su lugar se ha dedicado a saquearlo; lo más sano, savio, prudente e indispensable es combatir hasta extirparlo de raíz.
¿Acaso, lo sucedido en los estados de México y de Coahuila el pasado 4 de junio no convenció que el dinero para comprar votos por medio de tarjetas de crédito, de tinacos, de despensas, de cantidades en efectivo, de promesas de que serán colocados en puestos importantes y, si esto no les fuera posible, obtendrán paso automático de *aviadores*? Por ahora esto solo se lo permite el partido gobernante. De ello la necesidad, no de hacer lo mismo, pero sí lo urgente es buscar los medios necesarios para establecer el cambio y estructurar la reforma integral que a gritos desesperados exigimos las mayorías de los mexicanos para este próximo 1 de julio.
El PAN, el PRD, el VERDE, MORENA y, de seguro, hasta muchos grupos de priistas, por los motivos que sean, se incorporarán a tan patriótica tarea y con mayor razón también las corrientes independientes. Sin embargo, el primer problema que veo venir es que se pueda llegar al consenso en torno a quién será el presidente de la República, capaz de sobreponerse a las decenas de aspirantes; dentro de este grupo me atrevería a mencionar algunos nombres: Armando Ríos Peter, Ernesto Derbez, Juan Zepeda. Tengo fundadas esperanzas que cualquiera de los tres llevaría a México por la senda correcta y por la restauración republicana sobre bases democráticas, sin trasnochados populismos tan en boga en nuestro tiempo.