CHIRIGOTEANDO
Es de sobra sabido, porque lo hemos dicho y repetido hasta el cansancio que la clase política no es otra cosa que el producto de nuestra sociedad. Esta realidad con ser una cosa tan simple de entender nos cuesta muchísimo trabajó aceptar. ¿Por qué ? Porque aceptarla implica, entre otras cosas, la necesidad de que la sociedad trabaje muy duro en cambiar todas las fallas y vicios sociales que han dado como resultado que México se encuentre entre los primeros lugares de retraso cultural, de retraso educativo, de retraso tecnológico, y me atrevo a mencionar que hasta de retraso emocional, a nivel internacional. Sustento esta afirmación en el paradigma reconocido mundialmente de que nadie puede dar lo que no tiene; lo que quiere decir, de nueva cuenta, es que un árbol enfermo no puede dar frutos buenos y sanos. En suma, necesitamos y queremos políticos honestos, inteligentes, comprometidos con las causas de beneficio común; la mera verdad es que no lo lograremos en tanto, como sociedad, persistamos sólo en criticar, denunciar, protestar por las tarugadas que tanto dañó han causado a México como país y como nación y continuemos esperando que otros vengan a resolvernos nuestros enormes, complejos y numerosos problemas sociales, de identidad, de sustentabilidad, de productividad, etc..Así que es muy fácil ver la viga en nuestros prójimos y no querer ver la catedral en nosotros mismos. Emulando a A.A. repitamos: solo por hoy seré un mexicano auténtico con todas las obligaciones que ser auténtico implica. Estoy seguro que si lo hacemos con perseverancia, más pronto de los que nos imaginamos empezaremos a ver los maravillosos resultados. Todos tenemos que hacer algo para lograr sacar a México de la barranca.
ROSARIO
A "no te preocupes Rosario" frase famosa de hace algún tiempo de Peña; debemos contestarle ahora: " no sigas solapando las ocurrencias de Rosario". Y creo que llamar ocurrencia a lo que acaba de declarar la titular de SEDESOL: "las mujeres con más de tres hijos no entrarán en el Programa Oportunidades. No cabe la menor duda de que doña Rosario puede ser muy buena para otras cosas, pero para desempeñar eficazmente las labores que Peña le puso, en sus manos equivocadamente, de atender las necesidades de los millones de gente con hambre, no se le da a Rosario, por lo que resulta un muy lamentable capricho del presidente y, además de muy caro, es un verdadero derroche con el nombre de CRUZADA CONTRA EL HAMBRE. Duele que tomen a los millones de pobres y a otros millones en extrema pobreza como pretexto para derrochar enormes cantidades de recursos depositando esta enorme misión en manos de personas que carecen de la más elemental sensibilidad política y, dadas a la discriminación y rebosantes de soberbia y despotismo, como es el caso de la señora Robles Berlanga.
Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ, TRABAJEMOS POR LA JUSTICIA Y hasta la próxima......