CONSTERNACIÓN NACIONAL
Verdaderamente intolerable resulta lo que en estos últimos años hemos venido sufriendo en México en general y de manera muy particular en el estado de Jalisco en donde del 2013 a nuestros días se ha registrado más de 3000 personas desaparecidas de distintas edades hombres y mujeres, sin que se tenga indicios de ellas. En este tema la gota que colmó el vaso fue la desaparición, tortura, ejecución y desintegración por medio de ácidos de los restos de Jesús, Javier y Marco secuestrados el 19 de marzo en Tonalá, municipio conurbado a la ciudad de Guadalajara y, el martes 23 de abril las autoridades dieron a conocer el doloroso desenlace ya mencionado.
Cabe hacer mención, que estos jóvenes nada tenían que ver con ninguno de los grupos criminales, y su único delito fue caer en sitios controlados por un cartel del narco; bueno haya sido como haya sido nada justifica tan espantoso delito que ha rebasado todos los índices de indignación a nivel nacional y ha orillado a la sociedad a realizar manifestaciones en contra de los criminales como en contra del gobernador Aristóteles Sandoval y del fiscal general del Estado: el primero por ni siquiera dar la cara a los manifestantes y el segundo por su nefasta declaración: Jesús, Javier y Marco fueron levantados por encontrarse en el lugar equivocado en el momento equivocado. ¡Vaya salida!
Estas incalificables agresiones a la sociedad y de manera absolutamente deleznables a las y a los jóvenes estudiantes, futuro y presente de México de ninguna manera deben de quedar impunes como hasta el momento ha quedado más del 93% de los crímenes denunciados, quizá esta impunidad practicada por las autoridades respectivas es la causa de una mayor indignación, por un lado y por el otro porque promueve la incidencia delictiva cada vez más sanguinaria. Es de esperar y desear vehementemente que el próximo gobierno federal preste especial atención al combate a la impunidad, hija predilecta de la corrupción, guía de la actuar de los gobernantes.
ECOS se solidariza con los padres, familiares, amigos y compañeros de Jesús, Javier y Marco y, eleva sus más fervientes votos porque encuentren pronto la resignación y tranquilidad.
LA REDACCIÓN.