UN MOMENTO
DONDE SE ABRAZAN EL DERECHO Y LA OBLIGACIÓN
Se han de realizar las obligaciones para que otros obtengan sus derechos. Si nadie cumple con ellas, nadie obtiene derecho alguno. Hay tantos derechos como obligaciones. Sobre los derechos humanos podemos escribir y hablar interminablemente. Pero, mientras sean silenciadas las obligaciones humanas la fantástica “declaración de los derechos humanos” significa para millones de pobres, débiles y necesitados, papel mojado.
¿Qué valor tienen estos bellos y bien formulados derechos, para seres humanos que pasan hambre, porque los demás se niegan a compartir? ¿Qué significan tales derechos para niños abandonados, obligados a trabajos penosos, a la prostitución y a la violencia, porque el Estado y la sociedad, familias y escuelas, no cumplen con sus obligaciones y no protegen los derechos de la infancia?. Reclamar derechos es mas fácil que cumplir con las obligaciones. El sentido de la responsabilidad permanece subdesarrollado en muchos. Nuestros jóvenes apenas quieren oir hablar de ello. Derechos y obligaciones se unen. Separados no pueden existir, a no ser en el caos y la dictadura, donde tienen los derechos los fuertes y los otros las obligaciones.
Obligación y derecho se abrazan, donde se convierten en semejantes los hombres, donde el amor es la norma para todas las relaciones humanas. Surge la paz y la amistad entonces, todos realizan gustosamente sus obligaciones y todos obtienen sus derechos.
Grandeza humana quiere decir a veces, cumplir las obligaciones con un poco de corazón.