¡ÓRALE CON LA POLI...!
Estimado Señor José Armando Gordillo Mandujano. Primero que todo, le hago llegar esta nota para agradecerle todas las atenciones antes recibidas, pero también quiero rogarle nuevamente y como siempre, dentro de las medidas de sus posibilidades, que me hiciera favor de publicar esta nota a efecto de continuar alertando a toda la ciudadanía que reside o transita en esta zona y sus alrededores del peligro permanente al que se encuentra expuesta por las arbitrariedades de la mayoría de nuestras autoridades, sobre todo policiacas.
Así pues, el pasado día dieciséis de mayo del corriente y aproximadamente a la 1:45 P.M., cuando me dirigía a mi trabajo en un camión de pasajeros, se encontraba un retén policiaco con un grupo de patrullas, y aproximadamente unos tres policías municipales, y uno de ellos le hizo la señal al chofer para que se detuviera justo sobre la avenida López Mateos, a la altura de la calle Francisco I. Madero, col. Bosque de los Remedios (a unos pasos del C.C.H. Naucalpan) y acto seguido, dos de ellos se subieron: uno por la portezuela delantera y el otro por la portezuela trasera, y el que se subió por delante desenfundó un arma corta al parecer tipo escuadra y después de "cortar cartucho" nos apuntó y con el dedo en el gatillo nos gritó: "ESTE ES UN OPERATIVO DE SEGURIDAD, ASÍ QUE TODOS LOS VARONES SE BAJAN POR LA PARTE DE ATRÁS Y SE FORMAN MIRANDO AL CAMIÓN ", Y así pues nos bajamos y como yo me senté hasta delante pues al bajar me tocó la parte final de la cola y por casualidad quedé estratégicamente ubicado frente a la portezuela trasera (la cual nunca cierra el chofer) parado y con la mirada hacia el interior del camión, desde donde alcancé a observar que las mujeres que viajaban en los asientos traseros de dicho camión empezaron a ser esculcadas y manoseadas por un policía que se subió al mismo, y así comenzó el espectáculo: las mujeres protestaron, forcejearon, gritaron y aventaron cachetadas, pero todo fue inútil, el policía levantó la voz y dijo que eran órdenes de los jefes; pero lamentablemente y para mi mala fortuna (ya que el show se empezaba a poner muy bueno en todos los sentidos) después de un par de mujeres manoseadas el policía que se encontraba manoseando a los sujetos parados junto a mi detectó que yo me encontraba a treinta centímetros de distancia de la portezuela trasera del camión observando con todo lujo de detalle el mencionado espectáculo que se daba dentro del camión, y obviamente: iMOLES!, suspendieron la manoseada femenina y el policía que estaba cerca de mi le gritó al que se encontraba dentro del camión: "Pareja apóyame" (ya que el tercer policía no se movió porque se encontraba vigilando el otro extremo de la cola de hombres) y en un segundo aquél bajó del mismo y arremetieron contra mi coscorroneándome, y con jaloneos uno de ellos de nombre: "GOMEZ MANZANO POLICIA TERCERO" (según alcancé a leer en el bordado de su camisola) me gritó: "LAS MANOS A LA LÁMINA" Y me obligaron a poner mis manos sobre un costado del camión, me empezaron a manosear no sin antes y de un arrebatón quitándome mi portafolio y lo empezaron a esculcar, pero cuando localizaron mi credencial de académico de Derecho de la UNAM suspendieron "El Servicio" de golpes, jaloneo, esculcadita y manoseadita de rutina y el policía que me esculcó, es decir, el ya mencionado "GÓMEZ MANZANO POLICIA TERCERO" me gritó: "iÓRALE, A FASTIDIAR A SU PROGENITORA!" dicho con otras palabras en forma de grosería y me dio un empujón en la espalda y el otro policía (de nombre Eduardo, pero ignorando el nombre completo porque por el forcejeo no alcancé a ver totalmente el bordado en su camisola) me dio una patada en el trasero aventándome hacia el fondo de la avenida, pero estos policías no calcularon que al hacer eso me dieron el paso franco para que yo caminara justo a un lado de dos de las varias patrullas que se encontraban en ese retén y de esta forma pude copiar sus datos: la primera patrulla tenía placas 20790 con número económico: 2920 y la segunda patrulla tenía placas: 20770 con número económico: 2919 Como se puede apreciar, estos hechos además de ser muy lamentables y graves, son totalmente ilegales ya que tales operativos en esa forma los prohíbe la ley y solamente se realizan como una situación de hecho no de Derecho por pura prepotencia de la autoridad correspondiente, ya que no tienen sentido de ninguna manera debido a que en su caso uno o varios vulgares delincuentes si van a asaltar un camión pues no se van a subir, pagan su pasaje, se pasan, se sientan y descansan un ratito y hasta después cuando estén de mejor humor se animan a asaltar al pasaje; por el contrario, si asaltan lo hacen en un par de minutos subiéndose al camión y dándose a la fuga en un mismo momento, ¿pues a quien contrataron como Director de Seguridad Pública de Naucalpan? Tiene que ser una persona exageradamente incompetente para autorizar operativos tan torpes y este novedoso "Servicio" de golpes, jaloneo, esculcadita y manoseadita de rutina, a los hombres se les aplica en el exterior de los camiones pero las mujeres disfrutan de una técnica más privilegiada, ya que el mismo "Servicio" se los aplican pero en el interior de los camiones, con las ventanillas cerradas y a no ser por un descuido también con las portezuelas cerradas, para poderlas manosear con toda la confianza del mundo a sabiendas que nadie ve lo que están haciendo (por lo menos eso creen) lo cual me fue confirmado por la compañera de trabajo quien viajaba en ese momento conmigo, y quien me ratificó que efectivamente las esculcaron y manosearon y milagrosamente suspendieron "El Servicio" cuando se percataron de que yo los observaba (otra gran torpeza de los policías es el no calcular que algunos pasajeros viajamos en pareja) y para rematarla nadie se atreve a denunciar estos hechos por ignorancia, temor, falta de tiempo o interés o a sabiendas de que si se presenta una queja en la Contraloría Municipal correspondiente pues no va a prosperar porque el jefe policiaco que ordenó este "Operativo" es "amiguito" del contralor municipal y en consecuencia lo va a solapar, y prueba de ello y que resulta lo más grave es que estos "operativos" con idéntico patrón de conducta ya los viví en varios municipios: Tlalnepantla, Cuautitlán y ahora Naucalpan lo cual significa que estas arbitrariedades lejos de ser erradicadas ya se extendieron en todo el Estado de México como un verdadero deporte que queda impune, en consecuencia es muy necesario publicar esta nota para continuar luchando por erradicar estas arbitrariedades, ya que es más efectivo denunciarlo públicamente por este medio si es que me da la oportunidad a efecto de avisar a quienes tengan necesidad de viajar en transporte público, seguido u ocasionalmente al municipio de Naucalpan de Juárez, que procuren salir a la calle ya vestidos de mujer, muy al estilo de Francis o Armando Palomo, para evitar este novedoso "Servicio" o por lo menos que les toque una esculcadita o manoseadita "más leve", porque según estos hechos el lema: "TU GOBIERNO CIUDADANO CON SENTIDO HUMANO", que fanfarronamente anuncia el alcalde de Naucalpan, en su página Web es pura bacilada, ya que si los que aisladamente viajamos a ese lugar resultamos afectados, pues como estarán de afectados los propios residentes del lugar con estas agresiones policiacas que siempre quedan impunes y en consecuencia: iUjule!, pues si eso es un gobierno con sentido humano, no me atrevo a imaginar cómo sería si se tratara de un gobierno con sentido inhumano, seguramente tales residentes ya se arrepintieron de haber votado por el partido político que llevó al poder a tal alcalde, al Director de Seguridad Pública ya todo su "Honorable Gabinete". Sin otro particular, y agradeciendo de antemano la atención que sirva dar a la presente quedo de usted.
ATENTAMENTE
Jorge Alberto Cornejo Cortés