AMOR CON AMOR SE PAGA
AMOR CON AMOR SE PAGA
Se?or Director:
Remito este art?culo de opini?n para su publicaci?n s? lo considera oportuno. Lo puede resumir. Se permite la reproducci?n total o parcial de este art?culo citando al autor y a este Foro.
No es bien nacido, qui?n no es agradecido. Un refr?n que vale para todo y para todas las circunstancias de nuestra vida.
Debemos agradecimiento hacia quienes nos han transmitido la vida, los padres, y a los que nos van acompa?ando en nuestro peregrinar por este mundo: abuelos, familiares, maestros, amigos, etc. La experiencia ense?a que los bienes que nos transmiten de sus experiencias, unidas a las nuestras, van conformando nuestras personalidades.
Debemos dar gracias especialmente, dada su importancia, a nuestros padres, porque se preocuparon de darnos la fe por el Bautismo, y posteriormente instruy?ndonos en ella. ?Por qu? es esto tan importante? Porque por el Bautismo, la Iglesia Cat?lica nos introduce en la intimidad del mismo Dios, como hijos suyos. Y esto es un bien temporal y eterno. De ah? la importancia de ser agradecidos. Todo lo debemos a la gracia y misericordia de Dios.
Qu? pena que ahora tantos cristianos hayan perdido el sentido sobrenatural de sus vidas, porque es mucha la tibieza y la oscuridad de este mundo.
La gracia es como un fuego que no Iuce cuando est? cubierto de ceniza. As? ocurre cuando el fuego
de la fe, se va apagando por la tibieza o los temores humanos. En cambio, cuando no se ponen obst?culos a la acci?n de Dios, entonces los cristianos, por el impulso del Esp?ritu Santo est?n preparados para conservar, defender, y propagar, contra viento y marea, las verdades evang?licas.
Y esto es verdaderamente importante, en estos tiempos, para garantizar la convivencia pac?fica entre la distintas razas y pa?ses que conforman nuestro mundo.
Dar gracias a Dios por tantas cosas buenas y por las que nos parecen menos buenas o malas, es corresponder al amor de Dios, porque amor con amor se paga.
Y en general hay que dar gracias, por esto y por lo otro, por la alegr?a de vivir...
Y para terminar, dar gracias por lo m?s importante, porque si intentamos seguir al Se?or, hasta la misma muerte es una realidad radicalmente diferente, y porque nos exige amar la verdad, sin tapujos ni enredos, abiertos a la vida y al don grand?simo de los hijos.
Antonio de Pedro Marquina