ARTERO
ARTERO
“Tenemos que continuar; no podríamos detenerla”: declaró el presidente el pasado miércoles después de enterarse del artero asesinato del activista Samir Flores al salir de su casa en el pueblo de Amilcingo, muy cerca de Cuautla, Morelos, el pasado martes.
Este asesinato se produce 3 días antes de que se iniciara la consulta popular en torno a la aceptación o rechazo de una termoeléctrica en Huexca que se inició a construir desde 1913; primero López Obrador estuvo en contra de esta obra, pero acabó aceptándola. Debe subrayarse que Sami Flores encabezaba el pueblo que se opone, y precisamente un día antes de su ejecución había participado en otra manifestación de rechazo; es muy importante enfatizar que esta inconformidad está avalada por científicos, técnicos y ambientalistas quienes aseguran que causara diversos y severos daños al medio ambiente del estado de Morelos, gran parte del Edo. de Puebla y Tlaxcala y, de manera más grave a los pueblos vecinos, que son los directamente afectados y no solo en el ambiente, sino hasta por el consumo del agua y en la salud de sus habitantes.
No niego que sea una termoeléctrica muy necesaria, pero si no previeron que los daños que, una vez que entre en funcionamiento causará, pienso que esto exhibe un imperdonable desprecio por la salud y vida de los pueblos , lo cual es, a mi juicio, lo primordial.