Un recorrido diferente por Chapultepec
• ¡Te retamos! ¿Cuántos lugares conoces de este maravilloso lugar?
Esta vez nos dirigimos a un gran lugar donde generaciones han descansado bajo las sombras de sus majestuosos ahuehuetes y han caminando por sus senderos interminables; tiene un gran lago donde nuestros padres y abuelos, al igual que nosotros, lo navegaron; es un oasis verde en medio de la gran ciudad de México, seguro ya sabes que hablamos del Bosque de Chapultepec y es cierto, pero esta vez nos vamos a internar en él, dejando a un lado los sitios clásicos, como el Castillo y el zoológico; nos dirigiremos a esos rincones que muchos dejamos pasar en nuestra visita, para pasar un día diferente en este maravilloso lugar.
Nuestro viaje comienza atravesando las enormes puertas de Chapultepec, ubicadas justo sobre el Paseo de la Reforma. Es imposible no voltear la mirada y sentir el rugido de sus dos enormes leones que descansan en columnas con águilas doradas siempre vigilando a cualquiera que entre a la historia del bosque. Estas magnificas obras monumentales de bronce están descansando sobre pedestales de granito y fueron creadas por Gardet –artista Frances- y fueron inauguradas un 17 de septiembre del año de 1921; ¡más de 80 años nos contemplan al atravesar la Puerta de los Leones!
Ingresamos por la calzada Juventud Heroica, que nos lleva directamente a uno de los mayores y más solemnes monumentos al valor y coraje: El Altar a la Patria. Un sentimiento como ninguno recorre nuestro cuerpo al estar de pie ante este lugar, lleno de honor y gloria, que parece irradiar su propia luz, pues es ahí donde se honran a los Niños Héroes que defendieron el Castillo de Chapultepec ante la invasión norteamericana, junto con los restos mortales del General Felipe Santiago Xicoténcatl, que descansa en una urna de cristal y plata.
Creado por el escultor Ernesto Tamariz y el Arquitecto Enrique Aragón, fue inaugurado el día 27 de septiembre de 1952. Este lugar ha sido y será un espacio donde se guarda un gran honor con sus seis columnas. El plan original era que terminara ahí el Paseo del Emperador, hoy conocido como El Paseo de la Reforma.
Dice la historia que en el año de 1947 el Monumento recibió la primera visita oficial de un Presidente de los Estados Unidos, este fue Harry S. Truman, el cual colocó una ofrenda floral a los caídos, situación que no fue del agrado de algunos militares junto con civiles y dicen que en la noche llegaron cabalgando y retiraron la ofrenda dejada por el presidente americano.
Seguimos caminando y nos encontramos con un pequeño sendero que bordea el Cerro del Chapulín; notamos que no va al Castillo o al Zoológico, así que decidimos dejar a un lado el paseo normal en el bosque y comenzamos a seguirlo. En el camino nos tropezamos con enormes ahuehuetes, tan grandes que se necesitan de al menos cuatro personas para rodearlos, ahí, imaginamos las historias que nos podrían contar si éstos hablaran; desde los tiempos aztecas cuando jaguares, osos y ciervos caminaban por sus laderas, de la construcción del gran acueducto que llevaba agua hasta el centro de la ciudad, pasando por la conquista española, de la edificación del Castillo, de las grandes batallas entre México y Estados Unidos; también quizá en alguno de estos gigantes el Emperador Maximiliano de Habsburgo descansó bajo su sombra después de recorrer sus jardines llenos de rosas, para después atravesar los pequeños puentes que dividían el lago junto con su esposa Carlota, mientras veían caer la luz de la tarde por entre las ramas y hojas del Bosque.
Continuamos por el sendero y nos topamos con un jardín lleno de esculturas bajo la sombra de decenas de árboles, es la Calzada de los Poetas; ésta comienza cerca del lado sur del llamado lago menor y en ella se encuentran bustos de poetas mexicanos como: Sor Juana Inés de la Cruz, Manuel Acuña, Salvador Díaz Mirón, Ramón López Velarde, entre muchos más. Cada columna contiene una pequeña bibliografía de cada uno de los autores; es el sitio perfecto para leer un buen libro en una de sus muchas bancas. Al terminar nos encontramos con una pequeña escultura llamada “El Quijote en las Nubes”, dedicado al personaje del mismo nombre creado por Miguel de Cervantes y representa a Él Quijote empuñando su lanza hacia el cielo.
Nos damos cuenta que el sendero sigue bordeando la base del Castillo, así que decidimos seguir; más adelante nos encontramos con un lugar impresionante por su historia y que nos revela una vez más el por qué El Bosque de Chapultepec siempre ha estado en nuestra historia, nos referimos a: Los Baños de Moctezuma. Es una gran “alberca” circular donde conectaba con las aguas subterráneas del Cerro del Chapulín, aunque hoy en día se encuentra en restauración y próximamente tendrá su brillo anterior. No dejan de asombrarnos los secretos que encontramos con tan sólo dar unos pasos fuera del paseo normal del parque.
Justo delante de los Baños de Moctezuma llegamos a una fuente que nos traslada a los jardines imperiales de Francia o Inglaterra, esta es la Fuente de la Templanza, construida en el año de 1931 bajo las órdenes del presidente Pascual Ortiz Rubio y creada por Enrique Guerra. Forma parte de un conjunto de fuentes y es llamada así por la estatua que la ornamenta; se puede notar en la parte posterior de la estatua que existe una leyenda con su historia, la cual el tiempo está a punto de borrar.
Tal como inició nuestro recorrido con un gran monumento al honor y la gloria del ejército mexicano, así termina, porque a unos pasos descubrimos La Tribuna Monumental; este es un monumento dedicado a los heroicos soldados del ejército mexicano que conformaron el Escuadrón 201, mismo que luchó mano a mano con los aliados en la época donde el mundo se volvió loco, así es, durante la Segunda Guerra Mundial. Este escuadrón fue enviado al Pacífico, donde tuvo importantes misiones de guerra; en el muro principal encontramos una placa con los nombres de cada uno de los integrantes del escuadrón, ahí sentimos un gran honor y respeto por estos soldados que fueron a encarar uno de los peores conflictos que la humanidad ha presenciado. Una placa nos menciona que ahí descansan dos héroes del escuadrón, pero que tres de ellos descansan en algún lugar del Océano Pacifico y es gracias a ese heroico sacrificio que tenemos un mundo libre.
¡Qué viaje hemos realizado con tan sólo dejar a un lado la guía turística!
Descubrimos el honor y la gloria de defender nuestro México en dos grandes monumentos llenos del coraje y fuerza de México; el Altar a la Patria junto con La Tribuna Monumental; encontramos nuestras raíces en los baños de aguas subterráneas del Cerro del Chapulín de antiguos Emperadores Aztecas; de igual forma, atravesamos la sombra de enormes ahuehuetes justo como lo hizo Maximiliano, todo bajo la mirada de leones y águilas doradas de la Puerta de los Leones. Un viaje que sin lugar a dudas tienes que recorrer y del cual no te arrepentirás.
¿Qué llevar?
• Calzado urbano para explorar
• Sombrero o gorra
• Ropa no delicada; optar por mezclilla, playeras y sudadera
¿Qué no llevar?
• El recorrido es largo, así que evita llevar zapato de vestir formal o incómodo
• Ropa muy formal o muy delicada, recuerda que aunque estés en la ciudad es un pequeño bosque
Como el viaje es un poco largo, puedes rentar una bicicleta. El servicio es gratuito, sólo necesitas dejar dos identificaciones y ahí verifican con una llamada tu domicilio ¡y listo!, pero recuerda que la tienes que devolver en el mismo módulo donde la pediste.
Por Raul Garcia
FB Raul Garcia Viajes
Twitter @RaulGViajes