Meteoritos en el Centro Histórico

Llegamos a otra aventura acompáñenme a visitar otro pequeño rincón en el Centro Histórico; seguramente has pasado por ahí muchas veces, se encuentra a un lado del Palacio Postal,  en la calle Tacuba y enfrente de Museo Nacional de Arte ¿lo conoces? ¡Es la exposición de meteoritos del Palacio de Minería, en el Centro Histórico!

Caminando por las calles del bello Centro Histórico de la Ciudad de México, encontramos una exposición algo peculiar en el vestíbulo del Palacio de Minería. Con mucha curiosidad entramos y nos percatamos que se exponen cuatro piedras enormes, y cuál es nuestra sorpresa al ver ¡meteoritos provenientes del espacio exterior! Los exhibidos aquí son de la clase de meteoritas férreas, este es un término que se les otorga a los aerolitos que son principalmente de hierro y níquel.

Una meteoritas es un objeto que se desplaza en el espacio, es el fragmento de muchos otros, pero estos han sobrevivido a la caída y a la fricción; se les considera que son la materia primitiva con la que el mismo Planeta Tierra se formó.

Originalmente se exhibían cinco meteoritos en el vestíbulo del Palacio, con nombres de “El Morito”, “Zacatecas”, “Chupaderos I”, “Chupaderos II”  y la llamada “Adargas”, que se encuentra en el Instituto de Astronomía de Ciudad Universitaria; así que sólo quedan cuatro en exhibición en el Centro Histórico.

Estas enormes rocas tiene un peso gigantesco; “El Morito” pesa unos 10,100 kilogramos; el “Chupaderos I” tiene un peso de 14,114 kilos; su hermano menor, el “Chupaderos II”, tiene un peso de 6,767 kilogramos y el “Zacatecas”, el más pequeño, cuenta con 780 kilogramos. Sus nombres son provenientes de los lugares donde se hallaron o poblados cercanos.

Su historia va más allá del cosmos; en las civilizaciones antiguas de México eran reconocidas por los habitantes como piedras estelares, pero no fue sino hasta en los principios del siglo XIX que se comenzaron a hacer los estudios científicos. Los meteoritos hermanos (Chupaderos I y II) fueron hallados tras una lluvia de meteoritos en el poblado de Huejuquilla en Chihuahua. El llamado “Morito” -se le conoce como San Gregorio- fue conocido porque los indígenas lo usaban como señalamiento para sus rutas en el noroeste de Hidalgo del Parral, en él aún se pueden apreciar las huellas del vuelo por la atmosfera y el golpe de su caída.

“Zacatecas” fue descubierto por los españoles por la explotación de los ricos yacimientos de plata al oeste de la ciudad, por la cual fue nombrado este meteorito.

Con gran emoción estamos frente a ellos, tratando de imaginar todo lo que tuvieron que pasar estas enormes rocas para llegar a este lugar; las historias que nos pudieran contar si éstas hablaran ¿te imaginas? Su recorrido por el espacio, las cosas que vieron, entre ellas al Planeta Tierra a la distancia en el vacío del espacio, cada vez más y más cerca; el momento cuando entró por la atmosfera terrestre, el calor de la fricción que lo hizo separarse y por último golpear la superficie con una fuerza que no podemos imaginar.

El hecho de que nuestros ojos los pudieran ver y que podamos sentirlos hace que nuestro corazón casi salga de nuestro pecho por la emoción, por lo privilegiados que somos al estar de frente a ellos, porque no sólo es uno, son cuatro los que esperan que algún visitante voltee la mirada para que puedan contar sus historias del cosmos.

¿Qué llevar?
• No necesitas calzado o ropa especial para observar a los meteoritos.

¿Qué no llevar?
• Evita entrar con alimentos a la sala, si todos cooperamos para su cuidado durarán aún más tiempo para contar sus historias.

Por Raul Garcia
FB Raul Garcia Viajes
Twitter @RaulGViajes

Compartir

1238+

Anuncios completados

1238+

Clientes satisfechos

1238+

Inmuebles vendidos