CHIRIGOTEANDO
La justicia, la igualdad, la libertad y la solidaridad dicen los estudiosos que son los principios básicos y fundamentales con los que todo sistema debe ajustar todo acto de gobierno que se jacte de ser demócrata. En México no hay político del partido que sea, que no se le llene la boca al declararse fiel devoto de la democracia y su ferviente practicante; nos lo dicen en todos los tonos y en todas partes pero, en realidad qué lejos estamos de ser gobernados conforme la más elemental democracia. Vamos efectuando un somero análisis acerca de lo que continuamente le sucede a la sociedad mexicana con respecto a la justicia. Desde el funcionario más elevado hasta el más modesto disfruta con actuar injustamente en contra de quien se le ponga en frente; desde el relativo poder que pueda ejercer para obtener algún beneficio que le correspondía al otro aunque este resulte más fregado en contra de lo que esperaba. Esto en cuanto al sector oficial, pero por desgracia también en el sector patronal en todos los niveles suceden cosas similares hasta con la servidumbre: exigiéndoles más horas de trabajo y pagando sueldos de hambre, negándoles las prestaciones a que tienen todo el derecho y de trato humano. La injusticia, casi podría yo asegurar que en nuestro medio forma parte de nuestra manera de ser.
IGUALDAD:
En México y en el extranjero señalan a nuestro país como uno en los que más desigualdad y discriminación se practica: a veces por pertenecer a las clases marginadas, por tener origen indígena; por ser morenos, tener algún defecto físico, pertenecer a familias de escasos o nulos recursos económicos, no pensar igual que los demás, carecer de buena apariencia, tener menos dotes que otros, etc.etc. Total que en nuestro medio abundan los motivos para ser discriminados, menos preciados y hasta ignorados y con mucha frecuencia hasta por nuestros propios padres, hermanos, familiares y ya no digamos de todos los demás mejor favorecidos por diferentes razones. Y usted y yo ¿qué estamos haciendo para, al menos, disminuir la desigualdad iniciada en nuestros gobernantes y continuada hasta ad infinitum?
LIBERTAD:
Nuestra libertad, lo que se dice libertad prácticamente no la conocemos bien a bien. Con frecuencia la confundimos con libertinaje permitida y fomentada por el gobierno en todas sus instancias y seguida inmisericordemente por el crimen organizado. La inseguridad, como de seguro en muchísimos años no nos había tocado verla; es una triste realidad que ya salir de nuestros domicilios únicamente por mucha necesidad y solo a determinadas horas y acompañados. Viajar por gusto o por compromisos de trabajo solo bajo ciertas medidas de seguridad y tomando todas las precauciones. Vida nocturna está reservada para quienes aman el peligro o con las protecciones necesarias (guaruras). Para acudir al trabajo lo hacemos bajo una atmósfera de temor.
SOLIDARIDAD:
Ahora que estamos tan imbuidos en la moda de las apuestas y que hay voces que aseguran que México será el campeón en Brasil, quizá lo hacen inflamados por mucho amor patrio o en un desmedido desconocimiento de este deporte a nivel mundial. De lo que si podemos estar planamente seguros es en que somos los mejores campeones del mundo en varios aspectos de nuestra vida cotidiana nacional. Entre otras cosas, por lo menos, México es campeón en su absoluta falta de solidaridad, en corrupción, en impunidad, en asesinatos, en secuestros, en extorsiones, por mencionar solo los aspectos que tuve a la mano en el momento de balbucear estos comentarios. Si acaso en estas materias no resultamos campeones absolutos en el concierto de las naciones del orbe; sí, de seguro logramos un muy merecido subcampeonato o en el mejor de los casos, a la mejor, como no queriendo y, como premio de consolación, nos colocan en cuarto de finales. Qué vergüenza. Pero esta es la trágica realidad mexicana. Lo afirma LULA y el ex alcalde de San Blas con todas su letras dice: robé... Pero poquito. Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ, TRABAJEMOS POR LA JUSTICIA, y los invito a que envíen sus comentarios a [email protected] y hasta la próxima chirigoteada, amigos.