VIERNES 14: DIA DEL AMOR Y LA AMISTAD
VIERNES 14: DIA DEL AMOR Y LA AMISTAD; también fue, en la ciudad de México y en, por lo menos, 15 entidades más, día de protestas, de la explosión del odio contra sus victimarios y de venganza contra las autoridades por la incapacidad exhibida para controlar la matanza de mujeres. Ante los diferentes escenarios protagonizados por grupos de damas encapuchadas: En mi juicio, se debe considerar muy seriamente dos principales motivaciones, la primera: las mujeres salen a manifestase en busca de seguridad a fin de conservar su integridad, ya que por el simple hecho de haber llegado a este mundo bajo el destino de mujeres, las hace vulnerables desde las miradas libidinosas de los “machos” hasta asesinarlas, descuartizarlas, y por si faltara algo más, exhibidos sus cadáveres mutilados, y de todo lo inimaginable que existe entre estos extremos; máxime cuando día con día aumenta incontrolablemente el número de víctimas de todas las condiciones y de diversas edades y, la gran mayoría de victimarios gozan de la más grotesca impunidad.
Siguiente motivación, para nadie es novedoso que el primer blanco -seis de la mañana- del viernes 14, un grupo de encapuchadas intentaran penetrar al Palacio Nacional hasta el recinto donde en ese momento se encontraba el presidente en plena “mañanera”, para reclamarle, personalmente, que si no es capaz de acabar con los feminicidios, una de dos: que cambie las autoridades encargadas de abatir: el secuestro, asesinato, mutilación y exhibición de cadáveres o, de plano que deje la presidencia antes de que México se quede sin féminas. Lo más que consiguieron, fue que una comisión compuesta por 10 manifestantes fuera atendida, pero ninguna de las integrantes quedó satisfecha del resultado que obtuvieron. Mientras tanto, la puerta mariana de la presidencia fue víctima de la rabia de las manifestantes que le causaron cuantiosos daños, difícilmente reparables; lo mismo sucedió en otros monumentos y edificios públicos y privados de la ciudad capital. Esta decisión que albergan en sus corazones feministas o no, en tanto no demuestre con hechos la presidencia, que lo que está haciendo para acabar con el crimen es lo correcto, muy distante se encuentra el momento en que estas protestas pasen al panteón del olvido y todo mundo en paz.
“Manifesté que estamos en contra del feminicidio, estamos haciendo cosas todos los días para garantizar la paz”. Ciertamente, esta declaración del presidente López Obrador, no es nada consoladora, sino todo lo contrario: ¿Cómo es posible que todos los días esté haciendo cosas para garantizar la paz, y todos los días crecen las cifras muy alarmantes del crimen organizado o no?; en otra parte de su “mañanera” del DÍA DEL AMOR Y LA AMISTAD, el presidente se pronunció contra el feminicidio: “no soy fifí, y llevo más de 40 años en la lucha social, por lo que no soy insensible ante este problema”. Sin comentarios.
La Redacción