PANDEMIA Y SIN AGUA
PANDEMIA Y SIN AGUA
Nada raro es para las grandes mayorías de la sociedad, en estas semanas de encierro en nuestras casas, aumente la violencia intrafamiliar. Aunque este encierro se hace menos complicado cuando se dispone de: área de juegos, estudio, espacio para la TV, jardín, salón para actividades sociales, etc. Como es el caso en nuestro medio. Más, imaginemos este encierro por varias semanas en las mini casitas del INFONAVIT, ocupadas por familias con varios niños y adolescentes de ambos sexos, sin áreas de recreo, sin jardines (puede que haya públicos), no se debe salir por Covid 19. Millones de familias viven en condiciones de auténticos hacinamientos, con alguna frecuencia hasta con la nuera o el yerno y, hasta los hijos de éstos, en el peor de los casos; el calor agobiante, sin ventilación adecuada, a todo lo anterior agregue escasez de agua y sin alumbrado eléctrico ante la pandemia que ha estado dejando sin trabajo a millones de compatriotas nuestros, no tendrán para pagarlas. En estas condiciones, descritas someramente, este encierro domiciliario se convierte en un calvario. Es de desear, vehementemente, que la pandemia y sus colaterales daños sociales, económicos y familiares pase más pronto de lo que las autoridades nos informan.
Silvia Nava R.
Silvia Nava R.