CHIRIGOTEANDO
CHIRIGOTEANDO
AMIGOS:
En un México tan urgido de las inversiones de capital exterior como de capital nacional, haber inventado la nefasta faramalla de sobrenombre “consulta ciudadana”, para que en nombre de la ciudadanía el secretario de fomento económico mandara al demonio la Cervecera cuyo adelanto en la construcción de su planta ya llevaba por lo menos un 70% de adelanto y ahora, ¿quién les pagará esos millones del costo de lo construido? Pero, eso no es todo, los más de 3,000 empleos que no nos llegaran, los impuestos que harta falta le hace al gobierno federal que no recibirá, el prestigio del gobierno federal ante las naciones que están sedientas de inversiones y no les llega y nuestro país que se da el lujo de rechazarlos, no más porque el mero, mero por sí solo no puede decidir, tiene que echar mano a la infortunada e ilegal consulta popular, gracias a su hermanito menor, el populismo.