LAS CONSULTAS POPULARES: PERVERSIDAD POLÃTICA
LAS CONSULTAS POPULARES: PERVERSIDAD POLÍTICA
No cabe la menor duda que don Andrés Manuel, anda en su mundo al cual desea que todos los mexicanos viviésemos junto a él creyendo en lo que él cree, haciendo todo aquello que él cree que debe hacerse y a su manera. Cuidado que alguien se le ocurra apartarse en lo más mínimo de sus lineamientos porque entonces ese o esos serán parte de la mafia del poder, neoliberales, fifís, conservadores, etc., etc. Qué pena que el titular del ejecutivo no conozca a los mexicanos ni a México después de haberlo recorrido por varias veces durante 18 años. AMLO se quedó en el profundo sueño de creer de que el mexicano es descerebrado y que solo él es el único pensante y el único excepto de caer en errores o en falsedades. ¡Oh error tan peligroso jamás visto en esta tierra guadalupana!
Consultas para ilustrar al párrafo anterior me referiré brevemente a las dichosas consultas a todas luces anticonstitucionales y, peor aún, por las caprichosas maneras de realizarlas, a modo, donde con la mano en la cintura se mandó a la goma a la cervecera Constellation que representaba una inversión extranjera inicial de 10 mil millones de dólares con el agravante de que importante parte de esta cantidad ya estaba invertida. “La cancelación de la Cervecera en Mexicali es un precedente que lastima, por donde se le vea, no solo las inversiones, sino la certeza jurídica y la modalidad de democracia directa como mecanismo para fundar o complementar la toma de decisiones; es acto de autoridad sin base legal”. La otra consulta de relevante importancia es nada menos que para determinar si el juicio contra los más recientes 5 ex presidentes. Dicho de otra manera, de Carlos Salinas de Gortari a Enrique Peña Nieto, procede o no, o lo que es igual que el pueblo inteligente determine en vez de que la autoridad que, para eso está, lo decida. De todos modos como ya quedó dicho las consultas populares son ilegales.
Cuatro reglas básicas de una consulta para considerarla legal son: la primera, la información y el debate público para un voto razonado. Segunda, un nivel razonable de participación para que la decisión tenga validez en términos de representatividad. Tercera, se requiere la organización imparcial por una instancia competente. Cuarta, una definición numérica para la construcción de mayoría. Ninguno de estos cuatro elementos básicos se ha cumplido en consultas anteriores, por lo tanto han sido ilegales. No deberían tener categoría de vinculante para nadie, menos para las autoridades, que solo pueden hacer lo que la ley les permite.
La Redacción