LAS PASTORELAS
LAS PASTORELAS
UN POCO DE SU HISTORIA
PRIMERA PARTE
EVERILDO GONZÁLEZ ÁLVAREZ
En esta temporada ya previa a la llegada del hijo de Dios a nuestro planeta, los cristianos acostumbramos hacer un nacimiento que es, mediante figuras, representar cómo era el lugar y quiénes estaban a la llegada del Hijo de Dios a la tierra. Pero también ya a mediados del mes entrante se llevan a cabo las posadas que representan cuando nuestra madre, la Virgen María, ya próxima a dar a luz, acompañada de San José buscan un lugar apropiado donde nacerá el niño Dios ya cuando llegan a Belén.
Después del 24 de Diciembre, es tiempo de presentar lo que llamamos pastorela que es cuando los pastores se disponen a ir a adorar al Niño Dios que ya ha nacido, pero Satanás no quiere permitir que lo anterior suceda y tratará de evitar que los pastores vayan y para esto se vale de todos los medios posibles y enfrenta a los ángeles. El final ya lo sabemos: el diablo es derrotado y los pastores van y adoran al recién nacido.
Realmente la representación de las pastorelas data de hace varios siglos y a continuación se presenta algo de la historia de las pastorelas en nuestro México.
Las pastorelas, son una representación teatral de cuando ya ha nacido el hijo de Dios y la lucha constante entre el bien y el mal representada por ángeles y demonios.
Se llaman pastorelas porque los principales actores son unos pastores, que luchan contra las tentaciones que les presenta el diablo mientras buscan al Niño Dios, que ha nacido en un portal de Belén. El teatro pastoril tuvo su origen en Italia en el siglo XVI, gracias a los frailes franciscanos, quienes también lo trajeron a México durante la conquista espiritual después de la llegada de los españoles.
Las pastorelas fueron utilizadas para la evangelización de los indígenas, ya que de forma graciosa, los frailes enseñaban el catecismo y daban a conocer a los indios la vida de Jesús. A los indios les gustaban mucho las pastorelas porque estaban acostumbrados a los bailes, mitotes o pantomimas de sus celebraciones y así sentían que podían conservar sus tradiciones.
Durante la colonia las órdenes religiosas aprovecharon la fuerte tradición teatral de la cultura Náhuatl para propagar en forma didáctica la evangelización. Los Jesuitas llegados a La Nueva España en 1572, y quienes ejercieron amplia influencia en la educación del pueblo, fueron los principales impulsores de los coloquios, representaciones que señalan el origen de estas expresiones teatrales.
Debemos entender que la pastorela es la recreación de las peripecias que enfrentan los pastores para llegar a la adoración del niño que ha nacido en Belén. En el camino tienen que luchar con los demonios que representan los siete pecados capitales, les imponen todo tipo de trampas, obstáculos y tentaciones para hacerlos desistir. El Arcángel San Miguel libra una intensa batalla con Lucifer y ya luego triunfa sobre él. Se trata de una confrontación entre el bien y el mal de la que se desprenden ciertas lecciones.
Se considera que la primera representación de una pastorela en lengua indígena se llevó a cabo en Zapotlán Jal. y se apreció la batalla entre San Miguel y Lucifer con la derrota del diablo y fue algo novedoso pero que gustó.
Las primeras pastorelas en México fueron promovidas por Fray Juan de Zumárraga, quién ordenó en 1530, la escenificación de la "Natividad Gozosa de Nuestro Salvador", o sea del nacimiento de Jesucristo. Después en 1550, se representó por primera vez la pastorela "Adoración de los Reyes Magos", que fue escrita por Fray Andrés de Olmos y se presentó en las capillas abiertas de los conventos que sirvieron de escenario.
La Adoración a los Reyes Magos, ideada por fray Andrés de Olmos, puede considerarse como la primera pastorela compuesta en México. Fue escrita en idioma náhuatl y contiene pasajes como el del Rey Herodes, quien dice a los mensajeros de los tres reyes: id a darles la bienvenida; dadles el parabién de su llegada. Haya música, haya baile. Dadles honores, ponedles guirnaldas de flores..., logrando con ello, a través de la música, las danzas y las flores, arraigar la tradición en los indígenas.
Muchas pastorelas fueron escritas, algunas de autores desconocidos y otras de escritores famosos como Joaquín Fernández de Lizardi que fue conocido por varias obras literarias que escribió o Mariano Sarmiento, pero todas se caracterizan por ser de tipo religioso, sencillas, alegres y frescas. Están escritas en verso y con bromas que hacen reír a los asistentes. Los personajes en todas las pastorelas son los mismos: María, José, el Niño Dios, los Reyes Magos, los ángeles, el diablo que se le ponen diferentes nombres según como es la pastorela y los pastores como Gila, Bato, Blas y Bartolo.
La estructura básica de las pastorelas gira en torno al viaje de unos pastores que intentan ir a Belén para adorar al recién nacido Niño Dios, pero un grupo de diablos trata de impedirlo. Al final, Satanás es derrotado por San Miguel, y los pastores entregan regalos para el Santo Niño, lo arrullan y le cantan villancicos. Todos los asistentes besan al Niño y se despiden con una tonada.
En muchos casos quienes presentan la pastorela, invitan a los asistentes a permanecer porque les han preparado una buena degustación consistente en tamales, atole , ponche y otros platillos tradicionales, lo mismo se hace cuando se invita a ver algún nacimiento, bueno quizá deba decir que se hacía.
Los personajes principales, aparte de los ya mencionados, suelen ser indios, rancheros y monjes; por lo general, la Virgen María, San José y el Niño Jesús suelen estar representados como figuras del nacimiento, en algunos colegios principalmente los tres últimos son estudiantes vestidos con alguna túnica, San José con bigote y solo están ahí sin participar en diálogos ni en alguna otra cosa.
CONTINUARÁ