CHIRIGOTEANDO
CHIRIGOTEANDO
AMIGOS:
Pos, ¿qué queríamos? Que este segundo informe del ejecutivo federal fuera un rosario de novedades, como se acostumbraba en los tiempos del neoliberalismo. Pues no, los tiempos han cambiado; quiérase o no, estamos en severa pandemia y, por añadidura en plena austeridad; gracias a ésta y al combate a la corrupción, al gobierno le ha permitido un pequeño ahorro nada menos de 560 mil millones de pesos. Qué importa que, para obtener este ahorro, prácticamente, se haya desmantelado dependencias, programas, poderes y órganos autónomos, si lo verdaderamente lo que importa es el garantizar el flujo de recursos para proyectos insignia como el Tren Maya, refinería Dos Bocas y el aeropuerto de Santa Lucía y todos los programas de Bienestar popular: como si con estas obras México saliese del tercer mundo.
POR SI no fuera suficiente todo lo anterior, hace apenas unas cuantas semanas se concretaron reformas para eliminar 109 fideicomisos y centralizar el gasto de más de 68 mil millones de pesos. Así como también con el argumento de canalizar recursos para atender la pandemia por Covid -19 se efectuaron varios cambios que permitieron al gobierno federal disponer de 33 mil millones de pesos del Fondo de Salud para el Bienestar o Fondo de Gastos Catastróficos.
CABE mencionar que las decisiones más importantes de López Obrador han sido acogidas en el Congreso y también en el Poder Judicial, incluso no ha vacilado en echar mano de decretos para hacer cumplir sus disposiciones en la estructura del gobierno que él mismo preside. Muy a pesar de que el día en que recibió su constancia de mayoría, en julio de 2018, López Obrador aseguró que el Ejecutivo no volvería a ser, como en el pasado, el poder de los poderes. La lista de cambios propuesta por AM, incluye la contrarreforma educativa, prohibir la condonación de impuestos, consulta popular y revocación de mandato, ley de austeridad, ley de salarios máximos y reforma laboral, como condición para concretar el nuevo tratado comercial con Estados Unidos y Canadá.
ASIMISMO, se han aprobado cambios legales para aumentar la lista de delitos graves, perseguir como delincuencia organizada algunos delitos fiscales y dar más autonomía a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para que pueda congelar cuentas, aún sin contar con la orden de un juez. Las reformas incluyen la eliminación de Seguro Popular para crear el Insabi; revivir a la Secretaria de Seguridad Pública, Convertir a la Sedesol en Bienestar, el SAE en el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, Bansefi en Banco de Bienestar y en el Centro Nacional de Inteligencia; entre otros. Para allegarse de recursos millonarios y centralizar su manejo el presidente ha echado mano de diferentes estrategias. Ha ejercido sus facultades y con ayuda del Congreso ha impuesto medidas de austeridad, ha recortado programas para dedicar fondos a sus programas, ha cancelado fideicomisos para entregar el control de partidas a la Secretaría de Hacienda y ha endurecido las acciones en materia recaudatoria para cobrar grandes adeudos fiscales.
POR más que busco la razón por la cual las diversas autoridades sanitarias no atinan a dar las cifras exactas relacionadas con la pandemia causada por el Covid -19, no la encuentro: por algo será, ¿verdad? Malaquías López de la UNAM, responsable del programa Covid-19 o el matemático Arturo Erdely, también de la UNAM han encontrado exageradas contradicciones en los reportes de diversas autoridades, incluyendo al Dr. Hugo López Gatell. Sin embargo, al que menos se le debe criticar es a López Gatell pues, éste se desenvuelve como vocero del mero mero, hospedado en el palacio nacional en donde se están tomando decisiones peligrosas que nos conducen a este caos. No obstante, lo que deberíamos reclamarle al Dr. Hugo López es su ambición que le impidió actuar con la misma seriedad de sus dobles en Estados Unidos o Brasil. La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha enviado una lista de tres preguntas que tienen que contestar los países que están reabriendo sus economías: ¿En su territorio ya está bajo control la epidemia? ¿Podrá su sistema de salud enfrentar un resurgimiento de casos numerosos? ¿Su sistema de vigilancia sanitaria es capaz de detectar los nuevos casos, a sus contactos e identificar a partir de ello resurgimientos? Ciertamente, México tiene que responder tres veces: NO
Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ TRABAJEMOS Y OREMOS POR LA JUSTICIA y hasta la próxima chirigoteada amigos. [email protected]