EN DOS AÑOS NI LA MÃNIMA AUTOCRITICA
EN DOS AÑOS NI LA MÍNIMA AUTOCRITICA
Me preocupa lo que está pasando en la 4T. Mientras su líder máximo se queja, casi a diario, de la enorme corrupción que encontró en todos los niveles de la administración federal. A López Obrador ni de chiste se le ha escuchado, en dos años, ni la más mínima autocrítica. Lo menos que se le debería oír a AMLO es: “Estoy harto porque también con los míos he comprobado que hay demasiada corrupción. Yo no soy corrupto y lo voy a demostrar procesando a toda aquella persona que sea sorprendida en corruptelas o malos manejos del erario. Lamento mucho que la SFP, Secretaria de la Función Pública ha servido solo para la exoneración”. No cabe duda que el popular clamor del famoso combate a la corrupción no ha funcionado, no ha trascendido del discurso. Las felipas, los Pios, los Bartlett, las Yeickol, entre muchos otros han sido denunciadas por reporteros y por periodistas y por otros medios. Vaya, tampoco actúa AM en caso de los denunciados por los propios integrantes del gobierno federal.
Pablo Gómez Tarso