CHIRIGOTEANDO
AMIGOS:
A manera de una mini crónica de la visita de López Obrador a Campeche y Quintana Roo el pasado fin de semana, acompañado del presidente de la hermana República de Guatemala Alejandro Giammattei, los de adentro aplaudían al presidente y los de afuera protestaban porque no los dejaron pasar, por sus tierras y en contra del Tren Maya. ¿Por qué al presidente se le antojó venir a pedir perdón a los mayas y nos dejó afuera? La indígena Eliza Khuma Bárrete en una esquina del museo amarillo, les respondió: “La Guerra de Castas ya tiene más de cien años, se pudo haber esperado otros cien años”. Cien años más, cien años menos poco importa. El mismo López Obrador va y viene del pasado al presente.
PROTESTAS: “No a los megaproyectos de despojo, no al Tren Maya”. Expresa una pancarta. Nosotros creemos que lo que el presidente está haciendo el día de hoy es un acto electoral, un acto de campaña, viene a buscar los votos de los pueblos mayas. No se puede dar perdón a quien está agrediendo con proyectos impuestos como el Tren Maya”, reprochó Pedro Uc de la Asamblea de Defensores del Territorio Maya Múuch' Xíinbal. “Que salga, que salga el presidente, que el sol está caliente”, coreaban afuera campesinos de Tihosuco, que exigen una indemnización pendiente desde hace más de 50 años por sus parcelas por donde pasa la carretera federal: 809 ejidatarios que piden un millón de pesos por hectárea. Habían bloqueado varios puntos de la carretera y López Obrador les prometió una reunión el sábado.
EL CRONISTA de Carrillo Puerto, Carlos Chablé Mendoza, publicó una carta sobre la petición de perdón por una guerra entre 1848 y 1901 contra el despojo de la tierra Maya de la entonces República de Yucatán, en una invasión apoyada por el Ejercito Mexicano. “De ahí que resulte incomprensible que haya usted tomado la decisión de que los tramos del tren que pasarán por territorio maya sean construidos por el Ejército, que lo administrará al igual que el aeropuerto que se hará en Tulum, y que las ganancias que se obtengan se destinarán también al Ejército”, escribió.
OTROS manifestantes de afuera ni siquiera estaban enterados del motivo del acto. “Es lo que estoy escuchando, que viene a pedir perdón, pues muy generoso de su parte que viene a visitar el pueblo,” dijo Mario Coh un campesino sin playera. “La verdad es que no, pero qué bueno que venga a perdonarnos”, dijo una anciana llamada Macaria. A su lado, los ejidatarios de Tulum denunciaban el despojo de tierras. “Nos despojan con documentos falsos, por lo valioso de la tierra, porque es zona turística”, dijo Andrés Jiménez. Otros trajeron quejas de temporada electoral. Juan Carlos Muñoz, de Cancún, lideraba un grupo con pancartas con colores de Morena y un tucán del Verde. “No a la mafia Verde,” decía la manta en contra de la candidatura que Morena entregó a Mara Lezama. “El presidente viene a pedir perdón al pueblo indígena, Mario Delgado debe pedir perdón a la militancia de Quintana Roo,” dijo Muñoz.
Fuente: Reforma
Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ TRABAJEMOS Y OREMOS POR LA JUSTICIA y hasta la próxima chirigoteada amigos. [email protected]