DEMOCRACIA
Estoy seguro que muy pocas palabras existen en los diccionarios tan manoseadas como la palabra DEMOCRACIA. Todo político de la ideología que se le antoje adopta esta palabra en primer lugar para engañarse así mismo e insistir en engañar a sus seguidores y no seguidores para atraerlos hacia sí. Esta práctica aún es más sensible en aquellos grupos en que el régimen democrático se encuentra en estado incipiente, o, que todavía no ha logrado consolidarse como una forma de vida nacional.
México, sin la menor duda, bien podríamos enlistarlo entre esos países. Con el actual titular del ejecutivo siento que lo expuesto en el párrafo anterior se ha venido exacerbando, máximo desde que empezó su tirria contra el INE.
Dr. Arturo Aguilar