CHIRIGOTEANDO
AMIGOS:
Es verdaderamente vergonzoso para los mexicanos, darnos cuenta del concepto que otros pueblos tienen acerca de nosotros y de nuestra sociedad. Sostienen que una sociedad civilizada es aquella cuyos miembros no se humillan unos a otros, mientras que una sociedad decente es aquella cuyas instituciones, no humillan a las personas. Esta idea corresponde al filósofo israelí Avishai Margalit. De todos modos, se imponen, por lo menos, dos preguntas. Los mexicanos, ¿nos humillamos unos a otros?, ¿nuestras instituciones humillan a los ciudadanos? Tristemente, las respuestas son totalmente afirmativas.
EN NUESTRO caso, lo más grave es que los mexicanos son humillados, descalificados y hasta insultados por el mismo titular del gobierno federal. Ya no se diga de nuestras instituciones. Éstas son borradas, de un solo plumazo, por el ejecutivo nacional sin importarle que las familias se vean en muy serios conflictos para arreglárselas sin instituciones indispensables y, con décadas otorgando eficientemente sus servicios a las comunidades. Entre éstas, a las menos pudientes. El sistema de guarderías, desapareció con el pretexto del combate a la corrupción y en aras a la austeridad republicana. Sin importarle, al gobierno, la tremenda afectación a las millones de madres trabajadoras con hijos, afiliadas al IMSS.
PARA nadie es un secreto que, en las campañas pre electorales del pasado 6 de junio, los ciudadanos llegamos a las urnas en un ambiente cargado de odio, con violencia física y verbal. El crimen organizado o no, hizo acto de presencia impunemente en el escenario electoral. En resumidas cuentas; como se encuentran las cosas, a las mexicanas y mexicanos no nos queda de otra: O, reconducimos los ciudadanos al país por el rumbo de la decencia y la civilidad o, nos acaba de llevar la fregada. Muy desafortunadamente los avances de la coalición en la pasada contienda no lograron obtener los equilibrios necesarios para reacomodar en bien de la República las piezas del rompecabezas político de México.
LO IMPORTANTE es que, estemos conscientes de que la nación mexicana no puede seguir gobernada con criterios humillantes, con ideas recogidas del cesto de la basura, con ideologías excluyentes, sin respuestas para los lastimados por la desigualdad y la violencia. Formamos una sociedad con muchas voces, que se deben armonizar. Y esto solo será posible, con un diálogo plural orientado a edificar una sociedad decente y civilizada. Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ TRABAJEMOS Y OREMOS POR LA JUSTICIA y hasta la próxima chirigoteada amigos: [email protected]