ERES DEL MEXICO DE PUSILANIMES EN CRISIS O LA CRISIS TE CATAPULTA A CAMBIAR
Hola Don Armando, saludo a su equipo de trabajo y a los lectores asiduos. Ya estamos en noviembre. Por cierto, luego de largo puente de “descanso”, por fiestas tradicionales de días de muertos, con ofrendas y conmemoraciones tanto personales, como sociales para los seres queridos que ya partieron.
Pero desde hace años, el tan publicitado “Halloween” obligó a muchos a celebrar sólo de forma comercial y superficial esos días que eran muy mexicanos. Como novela de terror, la realdad ha rebasado la fantasía, tantos muertos por día, hace que miles se resignen a aceptar el crimen como etiqueta o característica de México. No como proceso natural, que llega por la edad y la generación de adultos mayores se va luego de una vida plena.
La mayoría de tibios mexicanos de hoy, miran pusilánimes y de cerca a la muerte violenta, publicitada exageradamente por los medios de comunicación. Jóvenes y niños fallecen sin que salubridad social de solución o invierta en campañas efectivas de prevención. Al contrario, contribuye a acelerar el número de difuntos por mezquindad económica, encarece medicamentos adecuados que salven vidas.
Muertos a manos del crimen organizado coludido con agentes de seguridad y funcionarios públicos corruptos, incrementan el libre consumo de doga y su trasiego nacional e internacional. Lejos de erradicar el problema que conlleva a otros: trata de personas, venta de órganos, familias rotas, robos, agresiones, etc.
Asesinatos de odio y violencia en general, parece tema común dentro de un territorio nacional sitiado por guardias nacionales que lejos de hacer prevalecer la ley y el orden, se adhieren a grupos criminales definiendo a nuestra sociedad como decadente y enferma. A diferencia del crimen ORGANIZADO, el gobierno avaricioso evidencia su nula capacidad para erradicarlo o por estar en contubernio con los criminales, pues solo promete acabar con él y no cumple
Esta situación parece describir la herencia tóxica de barbarie, que describe la historia y dice que así fueron nuestros ancestros, el imperio azteca dominante, tributario y estratégico del Valle de México.
Saber su historia sangrienta y guerrera no ha sido suficiente para que los pueblos evolucionen. Parece que les copian por incapacidad de transmitir el valor de la vida. Salvo la generación de mexicanos de 80 a 90 años que por edad y por enfermedad están dejándonos, ellos fueron pilares en la formación de un México admirado por todo el mundo, porque cultivaron valores y no solo droga.
Hoy las “nuevas degeneraciones” involucionan, pese a la expansión tecnológica y las enseñanzas que han dejado las guerras y las pandemias mundiales.
La falta de constancia para EDUCAR EN Y CON VALORES, le cobra la factura a las generaciones de jóvenes, extraviados, atrapados por las redes sociales. Mayorías, enajenadas, que prefieren apostarle a la superficialidad del consumismo o gasto infructuoso en tiempo de crisis económicas y virus. Instalándose en el disfraz (que incluso muchos usan diario y no se quitan en todo el año), copiado de otros países, para simular una realidad virtual, ajena a la esencia humana. Que condena a millones a vivir al “ahí se va”.
La vida para muchos carece de sentido. Las épocas de la barbarie de tiempos ancestrales, adoradores de la muerte, quienes sacrificaban a humanos a cambio de bondades materiales, creyendo alcanzar el mundo de los dioses. Es historia que repiten sicarios, de forma tan primitiva como en esos tiempos.
La falta de idea y educación social, tan deficiente a conveniencia de gobiernos manipuladores que buscan, como los aztecas, obtener bienes materiales. Hasta en pandemia mundial, y México así, vive en tinieblas dominado por la oscuridad de la ignorancia.
Los males llamados mexicanos que prefieren aplastar al de junto, antes que practicar las cualidades que nos hizo famosos en el mundo, por solidarios y alegres. Hoy padecen de resentimiento, pecan de conformismo y solo reaccionan comprados por políticos chafas que a fuerza de engaños los dominan, fomentando ignorancia y dejadez de habitantes y autoridades en el poder que viven para robar, simular y hasta matar para lograr sus propósitos personales.
Y qué decir del 20 de noviembre, otra fecha pretexto para “descansar” en medio de crisis mundial. Donde alcoholizarse, drogarse o agredir a quien lo permita es la moda. La dejadez social ni sabe conmemorar 106 años del movimiento social que terminó con una dictadura caduca, como la que hoy observamos. Se ignora, como antes, a los trabajadores y campesinos que ayer y hoy por gobiernos monopólicos, se roban la riqueza nacional y aunque existan leyes que los defiendan, en la práctica, los gobernantes corruptos no la cumplen para enriquecer a advenedizos y falsos profetas en el poder.
Al pueblo pan y circo, dicen, porque los engaña bobos con sólo discursos y 0 acciones, distraen para imponer absurdos y falsas promesas que no cumplen. Él logró de la propiedad de la tierra y las conquistas sociales laborales, que favorecieron a mayorías con la revolución, hoy se ignoran. No quieren que los mexicanos salgan de la pobreza, al contrario, su objetivo es hacerlos más pobres. Y hasta por ignorancia, robarles también la voluntad ¿O usted qué opina?
LIC. JULIETA CAMACHO RIOS.