CHIRIGOTEANDO
AMIGOS:
Nada hay tan doloroso para la sensibilidad de buena parte de nuestra sociedad. Menos para las autoridades. Quienes deberían de poner toda su capacidad. Y los recursos requeridos en rescatar a la niñez mexicana. Y otorgarle la más integral y esmerada atención. Desde el día en que hace su aparición en este mundo. Hasta el día en que dejara de necesitarla. Al costo que fuere. Habida cuenta que en cualquier país. Nada hay más valioso que mantener a sus habitantes en cuerpo sano y con mente sana. En nuestros días, no solo no atendemos a nuestras niñas y niños. Si no hasta les regateamos los medicamentos. Que les ayuda a luchar contra el cáncer infantil y otras enfermedades letales. Si los pacientitos no son tratados oportunamente.
SIMULACIONES sobran en México. Existe infinidad de instituciones cuyos propietarios portan la máscara de filantropía. Y durante años y hasta por décadas logran amasar enormes fortunas por la explotación de las grandes cantidades de niños huérfanos, rechazados por sus padres, en condición de calle, con capacidades diferentes (discapacidades), drogadictos, rebeldes a las disposiciones de sus hogares y por mil motivos más que personas audaces saben perfectamente captar con propósitos de lucro. Como no existe una autoridad que se dedique a investigar a esas disque instituciones. Sí. Esas personas envalentonadas por la impunidad se les pasa la mano y los vecinos ante las provocaciones no les queda más que denunciarlas ante las autoridades. Es entonces cuando éstas ponen cartas en el asunto y así es como se ha logrado la desaparición de no pocas simulaciones de altruismo. Cuando en realidad son centro de promiscuidad y de explotación de las y los menores.
SI NO logramos dar, cuanto antes, un cambio de por lo menos de 180° en favor de nuestra niñez sedienta de ser atendida debidamente, con falta de amor, de comprensión, de educación, de deporte, de salud. No nos lamentemos después de grupos de ninis, de criminales, de cárteles de las drogas, de extorsionadores. Las estadísticas nos dicen claramente que quienes ahora viven del crimen. Fueron, de menores de edad olvidados o rechazados por la sociedad y principalmente, por sus padres. En numerosos casos aun, antes de nacer. Agregue a los miles de criminales en plenas actividades; los miles que cada año se incorporan a la delincuencia organizada o no. ¿En qué condiciones y adónde va a parar México. . .? Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ TRABAJEMOS Y OREMOS POR LA JUSTICIA y hasta la próxima chirigoteada amigos: [email protected]