PARQUIMETROS ¡OTRA FORMA DE ROBAR!
Estimados señores: Soy un asiduo lector de su periódico y considero que está información puede ser de su interés y de sus lectores.
El 24 de julio del 2014, saliendo a recoger mi coche estacionado en las zonas de los parquímetros de Tecamachalco me sorprendió ver un papel anclado a mi parabrisas: era una multa. La razón de la sanción: no había pagado parquímetro. El problema es que sí había pagado. Me dirigí a la policía que me la había puesto y le enseñé mi recibo (la multa había sido expedida a las 11:05 y yo había pagado desde las 10:10 hasta las 11:25) su única respuesta fue: "no la vi" y "es su culpa no haberla puesto más visible". Lejos de reconocer su error me mandó a revisar una supuesta foto que había tomado, pero que no me podía enseñar más que en las oficinas del municipio.
Tristemente, en contra de toda mi voluntad, tuve que pagar la multa (que en un año subieron de cinco a veinte salarios mínimos), para tener que quejarme de la falla de la policía, su nombre es María Carolina González Rodríguez,
El enojo no se me acaba y peor que nada: no es la primera vez que pasan cosas sospechosas con los parquímetros en esa zona (es muy común que aparezcan descompuestos y que se traguen monedas).
Como verán esta es una experiencia que debe ser alertada a todos los habitantes de esta zona. Cuídense en estos lugares, podría pasarles lo mismo que a mí.
Gracias por su atención y consideren este correo como una autorización para usar esta reseña para el fin que deseen.
A Durán