CHIRIGOTEANDO
Mucho ruido ha despertado la iniciativa de aumento al salario mínimo haya venido de quién haya venido y sobre todo, por la oposición que ha provocado; ¡quién lo creyera!, hasta de los mismos líderes sindicales. Si hurgamos un poquito encontraremos que esa oposición obedece a la idea charra de que entre menos gane el trabajador sindicalizado o no será más fácil controlarlo. La realidad es que trátese del que sea y de la empresa que los contrate los sueldos están por la calle de la amargura. Hasta ahorita no he encontrado a una sola persona que acepte el salario mínimo por simple que sea el trabajo y por mínima responsabilidad que éste exija, conozco a infinidad de gente que prefiere estar sin trabajar o se conforma con vender chicles o mazapanes por las calles. Por otro lado lo más seguro es que la iniciativa del aumento del salario mínimo es un futurismo embarrado de alto populismo con esperanza puesta en el 2018. Allá él. Primero tiene que desempeñar lo más eficiente su responsabilidad actual y de seguro esto despertará las simpatías suficientes para jugársela contra el candidato del pri. Lo que a gritos exigen desesperadamente los capitalinos son acciones concretas de seguridad y de atención a sus numerosas carencias que eleven las condiciones de vida de las grandes mayorías.
MAL
informado ha de estar el presidente y los que juntó con él sostienen que la delincuencia ha disminuido cuando las estadísticas indican todo lo contrario. Con cuánta razón las autoridades estadounidenses advierten a sus connacionales a que eviten viajar por 19 estados de la república por la falta de seguridad. Entre éstos tristemente se encuentra el Estado de México, Morelos, Michoacán por nombrar únicamente nuestros estados vecinos. Las autoridades del país del norte justifican su advertencia con las siguientes cifras. En 2012 hubo 71 ciudadanos de Estados Unidos asesinados en México y 81 en 2013. Además de homicidios han sufrido robo de vehículos, asalto a mano armada, secuestros, extorsión en diferentes entidades mexicanas. El pasado jueves 14 Peña aseguró que se avanza en el compromiso de reducir la violencia y recuperar la tranquilidad. La información que le llega al presidente le llega de tal suerte a modo de que él este tranquilo pero la apreciación ciudadana es totalmente distinta máxime en los millones de ciudadanos y ciudadanas y menores que hemos sido víctimas en más de cuatro ocasiones y en diferentes sitios y circunstancias en menos de 10 meses. La realidad es que vivimos con el Jesús en la boca y con mayor razón cuando nos enteramos de que vecinos y conocidos han sufrido lo mismo o más.
LIMOSNAS:
A las Asociaciones Religiosas (AR) les llegó la hora que por tanto tiempo esperaban que les llegara. Ahora como todo negocio micro, pequeño, menos pequeño, mediano, menos mediano y de aquí pa'rriba hay que entrarle a la era digitalizada hasta la más humilde ermita ubicada en la cúspide de la sierra más apartada. ¿Cómo lo van a hacer? ¿Qué sanciones fiscales les aplicarán si no cumplen al SAT en tiempo y en forma? ¿Acaso piensa Peña que todas estas asociaciones son lavadero de dinero? Yo pienso que existen en nuestro país muchos grandes negocios que si son producto del dinero sucio y que el gobierno las tiene bien identificadas pero no las toca ni con el pelo de una rana. ¿Por qué será? Tal parece que la consigna del régimen es sacar dinero a como dé lugar hasta de los más jodidos a cambio de proteger a los grandes corporativos afines al sistema. No puedo ni imaginarme como estarán cumpliendo con las exigencias de la Miscelánea Fiscal aquellos changarritos en zonas urbanas, como le harán las misiones de religiosos y parroquias que se encuentran o en el corazón de la selva o en las cima de las montañas la cuales deberán expedir comprobantes fiscales simplificados electrónicos como ocurre con el resto de los contribuyentes. Estamos a punto de que entren en vigor para las AR el esquema digital, antes llevaban sus contabilidades de manera manual y ahora será electrónica. Mientras tanto SI QUEREMOS LA PAZ, TRABAJEMOS POR LA JUSTICIA, y los invito a que envíen sus comentarios a [email protected] y hasta la próxima chirigoteada, amigos.